Condenado un hombre en Navarra a 18 años y 11 meses de cárcel por violar, maltratar, amenazar y acosar a su pareja
La Audiencia de Navarra ha condenado a un joven de 24 años a 18 años y 11 meses de cárcel por violar, maltratar, amenazar y acosar a su pareja. En septiembre de 2021 y marzo de 2022 ya fue condenado por hechos de violencia de género. El hombre llegó a pegarle golpes y patadas a su novia incluso cuando estaba embarazada, además de encerrarla o agredirla si se negeaba a mantener relaciones sexuales, según se detalla en la sentencia.
El acusado deberá indemnizar a su expareja con 15.000 euros en concepto de responsabilidad civil. La víctima presenta ansiedad, baja autoestima, síntomas psicosomáticos y trastornos derivados de los hechos padecidos.
Ambos comenzaron la relación en diciembre de 2023, prolongándose hasta septiembre de 2024. Desde el comienzo, el acusado le dirigía “expresiones humillantes”, le exigía las claves a sus redes sociales, le aisló de sus amistades y su entorno, le controló la forma de vestir y no le permitía salir si no era con él, tal y como recoge la sentencia. En esa relación, según se considera en la resolución, el joven la violó. Cuando su pareja se negaba a mantener relaciones sexuales, “para doblegar su voluntad”, la agredía q incluso la llegaba a encerrar.
La sentencia recoge, asimismo, malos tratos (golpes y patadas), control psicológico y acoso permanente (llamadas y mensajes de madrugada, amenazas de publicar vídeos íntimos) hacia la víctima por parte del encausado, incluso cuando la mujer estaba embarazada.
Para el Tribunal, la declaración de la víctima y las pruebas forenses evidencian el maltrato psicológico y físico. La psicóloga forense que examinó a la víctima concluyó que la relación se basó en manipulación, dominación y control emocional. “La principal prueba directa con que contamos, teniendo en cuenta las circunstancias en que se produjeron los hechos, es la declaración de la víctima que es a su vez testigo directo de los hechos”, argumentan los magistrados.
“Esta declaración ha resultado plenamente convincente, ha declarado de forma precisa, concreta, creíble, coherente y sin contradicciones en lo sustancial, manteniendo el relato la necesaria conexión lógica entre sus distintas partes”, destacan los jueces.
Su testimonio, remachan, se ha visto corroborado por diversos elementos periféricos: las declaraciones de las amigas de la denunciante, el informe del Servicio de Atención a la Mujer del Ayuntamiento de Pamplona, el dictamen psicológico forense, así como los mensajes en las redes sociales.