La excavación arqueológica de Zaldua desentierra unas estructuras vinculadas a una calzada romana del siglo I

El equipo liderado por la arqueóloga Oihane Mendizabal, de la Sociedad de Ciencias Aranzadi-Euskal Herriko Unibertsitatea, ha encontrado durante la campaña de excavación arqueológica en el yacimiento romano de Zaldua, ubicado entre Burguete y Espinal, materiales vinculados a la calzada romana Iter XXXIV, que cruzaba los Pirineos hace 2.000 años. Además, se han completado los trabajos en los dos últimos sectores de la zona norte de las termas, documentando una posible entrada porticada monumental y un área occidental con un horno y evidencias que apuntan a un espacio de almacenamiento y preparación de alimentos, además de numerosos materiales de la vida cotidiana.

El yacimiento lleva siendo excavado por el equipo, compuesto por un grupo de 15 voluntarios, desde el 13 al 24 de julio. Como en los últimos 9 años, la excavación ha continuado en el edificio de las termas de esta ciudad romana, centrándose esta vez en la zona norte.

En palabras de la directora del yacimiento, “se han continuado los trabajos en dos sectores ubicados en la zona norte de las termas”. “Estos espacios son los últimos que nos faltaban para delimitar el edificio en su totalidad. En el sector más oriental, interpretado como posible entrada al edificio, el año pasado se identificaron al menos tres bases de columnas circulares que seguramente sujetarían una entrada porticada al complejo desde la calle principal del asentamiento. Asímismo se ha continuado registrando fragmentos de mármol, que denotarían la monumentalidad del edificio”, ha explicado.

En el área occidental, en cambio, se ha continuado con la documentación de un horno de fases más tardías. Asimismo, los restos hallados alrededor de la estructura, como un pavimento de pequeños cantos rodados, numerosos fragmentos de dolia (recipientes cerámicos de grandes dimensiones) y varios restos de huesos de animales quemados, plantean la hipótesis de que se podría tratar de una zona destinada al almacenamiento y preparación de alimentos. No obstante, serán necesarios los estudios de detalle de todo el conjunto del material que serán realizados en los próximos meses. También se han hallado otros objetos cotidianos de la vida diaria como fichas de juego, monedas, fragmentos de diversos tipos cerámicos o vidrio, etc.

Otra de las novedades de este año ha sido el estudio geoarqueológico realizado en las inmediaciones de lo que fue el núcleo urbano de Zaldua (a unos 500 metros), más concretamente en el humedal de Jauregiaroztegia, situado en la misma localidad de Burguete. Gracias a los testigos de sedimentos recogidos se quiere conocer más a fondo los cambios mediambientales del entorno del yacimiento durante la Antigüedad, es decir entre los siglos I a.C. y V d.C. aproximadamente.

Esta iniciativa, al igual que la campaña de excavación de Zaldua, se enmarca en el proyecto de investigación transfronterizo ATEA, que tiene como objetivo comprender los cambios en el territorio que atravesaba la vía romana transpirenaica en ambas vertientes. En dicha investigación participan numerosos investigadores que provienen de diversas Universidades, empresas y centros de investigación de ambos lados de la frontera.

Por último, el sábado 25 de julio se ha organizado una visita guiada al yacimiento, abierta al público en general. En euskera será a las 11 horas y en castellano a las 12 en el mismo yacimiento.