Hasta el último ucraniano
La Unión Europea (UE) prepara las maletas para los más de cuatro millones de refugiados ucranianos que tiene registrados oficialmente en su territorio. La generosa respuesta de Bruselas a la invasión rusa de febrero de 2022 está llegando a su fin. El Consejo de Exteriores ha prorrogado, antes de irse de vacaciones, su estancia hasta marzo de 2028, pero con un ligero matiz. Su estatus de refugiados, activado de forma inmediata tras la Operación Especial de Putin invadiendo el país en febrero de 2022, acaba de modificar algunas condiciones importantes que ya no garantizan a todos los refugiados de la guerra de Ucrania su estancia en la UE.
En primer lugar, la prórroga trampa solo se aplica a los ya residentes. Los nuevos deberán probar que no son prófugos ni desertores y que han cumplido con sus deberes militares. Y lo deben probar con un documento oficial expedido por sus autoridades militares. Ya no se va a aceptar la entrada en la UE como refugiados a los varones ucranianos de entre 23 y 60 años que estén en condiciones de luchar. En segundo lugar, la Comisión recomendó en septiembre de 2025 a los Estados miembros que vayan preparando un protocolo de retorno para los refugiados ucranianos, “con el fin de contribuir a la reconstrucción” de su país en cuanto cese el conflicto.
A Dinamarca, que ya aplica otras condiciones a los ciudadanos ucranianos al estar exenta de la norma de protección temporal, se le han unido Polonia y Alemania, con más de dos millones de ucranianos de los cuatro reconocidos en la Unión. Ambos gobiernos han propuesto exigir a los refugiados que se integren en el mercado laboral y trabajen mientras se encuentran en el país o que, si están en edad militar, vuelvan a Ucrania a combatir. Y se lo recuerdan a los jóvenes que entraron en 2022 y que han alcanzado esa edad en los últimos cuatro años. Es solamente una propuesta, una cruel propuesta.
Esta vuelta hacia atrás de la política de protección temporal llega año y medio después de que Zelenski exigiera el envío de tropas extranjeras a Ucrania para luchar contra Rusia. Fue en enero de 2025, cuando el presidente Zelenski se reunió con su homólogo francés, Emmanuel Macron, y le “sugirió” la posibilidad de desplegar tropas de países aliados en territorio ucraniano. Hasta 200.000 soldados pedía, para forzar a Rusia a negociar la paz. La ausencia de respuesta se convertiría poco después en una exigencia de Zelenski a la UE para que le devuelva a sus ciudadanos en edad militar.
Los que se encuentran en Ucrania están desertando. Desde hace años cruzan por miles las fronteras de su país. Las conscripciones obligatorias de hombres ucranianos de todas las edades, incluso secuestrados por la calle por la policía militar, han llevado a los ciudadanos a manifestarse recientemente en contra de su gobierno en Kiev y en otras ciudades del Oeste de Ucrania, fervientemente nacionalistas hasta ahora. Los hombres adultos residentes en la UE bajo protección temporal representan el 26,6% de los refugiados ucranianos en Europa, un activo que su Presidente acaba de reclamar.
¿Qué significa para los ciudadanos ucranianos estar bajo la protección temporal? En marzo de 2022, la UE activó un mecanismo de protección temporal solo para ucranianos en base a la Directiva 55, aprobada en 2001 para los desplazados de los Balcanes. Los ucranianos que huyan de la guerra tendrán derecho a residencia legal, alojamiento, acceso al mercado laboral, atención médica, educación y asistencia social. Además, cuentan con un subsidio de 400 euros al mes por adulto en España y otros 100 por menor a su cargo. Estas cantidades oscilan según el país. En Bélgica son 1.100 euros mensuales.
Algunos países de la UE están dando marcha atrás. Polonia, con un millón de refugiados ucranianos, hace un año eliminó el subsidio para incentivar su integración en el mercado laboral. En septiembre de 2025, el Consejo Europeo aprobó una Recomendación de la Comisión a los 27 Estados miembros para que preparen los trámites administrativos en cuanto finalice esta protección. Esto significa que deberán cumplir los requisitos para obtener la residencia legal o bien regresar a su patria. Para ello, deben “adoptar medidas que allanen el camino hacia una reintegración fluida y sostenible en Ucrania”. El retorno será voluntario.
Mientras Ucrania se sumerge en una guerra sin fin, la UE aprueba una ayuda de 3.900 millones de euros para la adquisición de drones. La ayuda militar de la UE hasta ahora supera los 77.000 millones de euros, pero seguimos sin estar en la mesa de negociación por la paz. El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, y el Ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov, se reunieron hace unas semanas en Manila (Filipinas) durante media hora, para abordar este conflicto. Sin resultado. Por tanto, y hasta el 4 de marzo de 2028, Ucrania puede seguir desangrándose, cruelmente, hasta el último ucraniano.