¿Por qué no?
Estos días siguiendo las noticias sobre las elecciones autonómicas, y simplificando mucho, me hago las siguientes reflexiones:
La primera es que, aunque me cuesta comprenderlo y aceptarlo, veo que a la derecha del PP sigue creciendo VOX, un partido que no parece tener un programa serio (porque no le hace falta), pero que está cargado de consignas y atractivas (y dañinas) soflamas patrióticas, que no tiene nada que perder, pero con mucha adrenalina, protagonismo mediático y… muchas paguitas que ganar.
La segunda es pensar que… si las personas del PP, o de derechas, o conservadoras, miraran un poquito hacia su izquierda, verían que ahí está el centro, que es, ahora, un espacio vacío que podrían visitar.
En tercer lugar, que… si las personas del PSOE, o progresistas, o de izquierdas, miraran un poquito hacia su derecha, verían también que ahí está ese centro, que es ahora un espacio vacío pero donde podrían acercarse a negociar.
Y por último me digo que, si como parece, ni unos ni otros quieren (queremos) que VOX marque el paso en nuestro país, los unos, no deberían pactar con ellos y deberían buscar otras vías, y los otros, si no hay otro remedio, podrían negociar y facilitarles la investidura, llegando a acuerdos para ocupar esas Vicepresidencias, Consejerías, y cargos (que gestionan áreas tan importantes como: Servicios Sociales, Familia, Agricultura y ganadería, Medio Ambiente, Memoria , Cooperación internacional…) porque, si no, es VOX quien las está ocupando y gestionando.