Dimite la número dos de Movimiento Sumar antes de que se ponga fecha al congreso extraordinario del partido

Daniel Ríos

9 de junio de 2026 10:37 h

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Las aguas siguen bajando revueltas en Movimiento Sumar en pleno proceso de recomposición de la izquierda alternativa de cara a las próximas elecciones generales. La secretaria de Organización de la formación de Yolanda Díaz, Laura Moreno, ha presentado su renuncia al cargo y reingresará a su puesto como docente, según adelantó este martes El Mundo y confirman a elDiario.es fuentes del partido.

La dimisión se produce cuando Movimiento Sumar está a la espera de poner fecha a su próximo congreso extraordinario, convocado por la presión del sector crítico con la actual coordinadora, Lara Hernández. Moreno, explican fuentes del partido, presentó su renuncia el pasado día 25 de mayo “en el marco de la nueva asamblea”, la tercera que celebrará la formación en apenas tres años de vida, en la que aún no se ha determinado siquiera si tan solo se renovará la hoja de ruta política o si también se renovarán los cargos y el líderazgo que ostenta Hernández.

La de Moreno no es la primera baja sensible que sufre Movimiento Sumar en su corta historia. La más relevante fue la de su fundadora y primera líder, Yolanda Díaz, que decidió abandonar la coordinación del partido tras el batacazo de Sumar en las elecciones europeas de junio de 2024, menos de tres meses después de haber sido elegida oficialmente para el cargo. Posteriormente dejó también la organización la secretaria de Comunicación, Elizabeth Duval. Y la última renuncia hasta la de Moreno se produjo el pasado agosto, cuando Carlos Martín abandonó sus funciones de co-coordinador apenas cinco meses después de haber sido elegido junto a Lara Hernández para liderar el partido tras la salida de Díaz.

La vicepresidenta fundó Movimiento Sumar en 2023 como instrumento para integrar a sus dirigentes más afines en las listas de la coalición Sumar para las elecciones generales de ese año. Posteriormente, Díaz intentó que su partido se convirtiera en la base de una alianza más amplia junto a los aparatos de IU, Más Madrid o los Comuns, en la que la vicepresidenta pretendía garantizarse el control del 70% de la dirección por estatutos. El resto de las formaciones se resistieron durante meses a esa idea, que quedó definitivamente enterrada tras los malos resultados de las europeas y la dimisión de Díaz, que obligó a la izquierda a reformular sus tesis organizativas.

Desde entonces, Movimiento Sumar ha ido perdiendo peso dentro de la alianza Sumar, a pesar de que sigue controlando la mayor parte del grupo parlamentario de la coalición en el Congreso. En esa línea, el anuncio de su fundadora de que no será candidata a las próximas elecciones generales ha dejado al partido en una situación aún más precaria.