Qué es la Diputación Permanente que decidirá sobre los nuevos decretos de vivienda y por qué Junts no es decisivo
Una vez que Pedro Sánchez ha decidido este lunes convocar un Consejo de Ministros extraordinario para adelantar las elecciones al 29 de noviembre y disolver las Cortes, toda la actividad parlamentaria queda supeditada a la Diputación Permanente del Congreso. Ese será el órgano que deberá convalidar o no los nuevos decretos de vivienda que el Gobierno tiene previsto aprobar este martes y, por tanto, un día después de que se disuelvan tanto la Cámara Baja como el Senado.
Con la composición del Congreso de la XVI Legislatura que está a punto de finalizar existen mayorías diferentes en el Pleno y en la Diputación Permanente. En el Pleno, la única manera de conformar mayorías que tenía hasta ahora el Gobierno dando por hecho el 'no' sistemático de PP y Vox para sus propuestas era sumando a los votos de PSOE y Sumar –que gobiernan en coalición desde 2023– a los del resto de fuerzas de izquierda y las nacionalistas e independentistas. El pasado viernes los decretos de vivienda no contaron con ese apoyo porque Junts se descolgó en el último momento y tumbó los textos, propiciando además que Sánchez decidiera adelantar las elecciones.
Sin embargo, en la Diputación Permanente el Gobierno no necesita a Junts para lograr más 'síes' que 'noes' a sus iniciativas. El máximo órgano de decisión del Congreso fuera del periodo de sesiones está formado por 68 diputados, además de la presidenta del Congreso, Francina Armengol. Como en el Pleno, la principal fuerza política es el PP, que cuenta con 27 representantes; el PSOE tiene 25, Sumar y Vox cuentan con seis, respectivamente, y ERC, Junts, EH Bildu y Grupo Mixto tienen uno cada uno. En este último caso, la que representa a ese grupo es Ione Belarra, de Podemos.
A diferencia del Pleno, en el caso de la Diputación Permanente los decretos pueden ser convalidados con la suma de PSOE, Sumar, PNV y el resto de fuerzas de izquierda, que alcanzan los 35 votos, frente al bloque de PP, Vox y Junts, que alcanza 34.
Los precedentes
A la Diputación Permanente le corresponde “velar por los poderes de la Cámara cuando esta no está reunida”. “Cumple un papel de sustituto del Pleno del Congreso para que determinadas y especiales funciones no queden desatendidas cuando el Congreso haya sido disuelto o haya expirado su mandato”, señala el Congreso en su propia web. Es el caso, por tanto, de la convalidación de los decretos-leyes dictados por el Gobierno o, en un caso extremo, “la información, autorización y declaración, según los casos, de los estados de alarma, excepción y sitio.” Sus miembros se distribuyen en forma proporcional entre los distintos grupos parlamentarios, para reflejar la composición de la Cámara.
Existen precedentes en los que la Diputación Permanente ha sido la encargada de convalidar reales decretos leyes aprobados por el Gobierno una vez disueltas las cámaras y en un periodo preelectoral como el actual. Lo que nunca ha sucedido es que sean decretos similares o idénticos –está por ver su redacción en el Consejo de Ministros de mañana– a los rechazados apenas unos días antes por el Pleno, como es previsible que ocurra con los textos sobre vivienda.
En abril de 2019, solo unos días antes de las generales, la Diputación Permanente convalidó seis decretos que el Ejecutivo había aprobado una vez disueltas las Cortes. En concreto, ese órgano dio luz verde a un texto sobre medidas urgentes en materia de alquiler, el que amplió el permiso de paternidad, otro que aumentó los límites de superávit de las instituciones, uno más que recuperó el subsidio para desempleados de larga duración desde los 52 años y los de la estiba y un acuerdo con Reino Unido.