La empresa del presunto soborno de la pareja de Ayuso a un directivo de Quirón vuelve a dejar a cero su facturación
Masterman & Whitaker, la empresa vinculada al presunto soborno de Alberto González Amador al ejecutivo de Quirón Fernando Camino que está siendo investigado por un juzgado de Madrid, encadenó en 2025 dos ejercicios consecutivos sin ingresar un solo euro, en paralelo al lento desarrollo de la investigación judicial sobre esta firma. Las cuentas anuales que acaba de remitir al Registro Mercantil recogen que cerró el ejercicio sin facturación ni empleados, como en 2024. Sus pérdidas rozaron los 13.000 euros.
Masterman & Whitaker es la antigua Círculo Belleza SL, empresa de tratamientos de estética en León sin apenas valor por la que la pareja de Isabel Díaz Ayuso pagó a finales de 2020 medio millón a la farmacéutica Gloria Carrasco, esposa de Fernando Camino, presidente de Quirón Prevención, su principal pagador, y clave en el ascenso profesional de la pareja de la presidenta de la Comunidad de Madrid.
El juzgado de instrucción 19 de Plaza de Castilla (Madrid) investiga esa extraña operación por presuntos delitos de corrupción en los negocios, administración desleal o blanqueo de capitales por parte de González Amador y la esposa de Camino. Masterman tuvo también un papel relevante en los presuntos delitos fiscales del empresario y comisionista, como pantalla para desviar parte de los encargos extra que le hizo Quirón a partir de 2021 y defraudar supuestamente a Hacienda.
El juez Antonio Viejo autorizó en junio a la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil investigar las cuentas de González Amador, del ejecutivo de Quirón y de la esposa de este, y advirtió de que las diligencias practicadas apuntaban de forma “indiciaria y provisional” a que la adquisición de Círculo Belleza SL pudo tener como verdadera finalidad “satisfacer una comisión” de González Amador a Camino.
Los cero euros de ventas que vuelve a presentar Masterman & Whitaker se suman a los resultados que acaba de remitir al Registro la principal empresa de consultoría sanitaria de la pareja de Díaz Ayuso, Maxwell Cremona, que en 2025 declaró pérdidas de algo más de 26.000 euros, a la espera del juicio contra su dueño por sus presuntos delitos fiscales, por ahora sin fecha señalada.
La facturación de las empresas de consultoría de González Amador supera así ya los 7,5 millones desde que trascendió su relación en 2021, y se aproxima a los 10 millones desde el pelotazo con mascarillas que dio en 2020, en lo peor de la pandemia, y que propició Fernando Camino. Unas cifras impensables hasta ese ejercicio.
La cifra de negocios de las empresas de González Amador, sin embargo, va a la baja. Ha pasado de 2,37 millones en 2023 (cuando todavía no había trascendido su escándalo fiscal) a 944.836 euros en 2024 y 709.738 euros en 2025. Con todo, su empresa Maxwell Cremona —cuyas cuentas de 2025 aseguran que se ha procedido al pago de otro dividendo de 1,225 millones “con cargo a reservas” para su dueño, aunque no está claro que se haya repartido— todavía factura el doble que en 2019. Ese año, anterior a los ejercicios por los que se le acusa de defraudar a Hacienda tras disparar sus ingresos con la pandemia, ingresó algo más de 350.000 euros.
El pasado ejercicio, el peor para sus empresas en los últimos años, González Amador ejecutó la compra del ático en Chamberí (el barrio donde creció Ayuso, una de las zonas más caras de Madrid), en el piso superior al que adquirió en julio de 2022, tras defraudar supuestamente más de 350.000 euros al fisco. Ese ático estaba a nombre de Babia Capital SL, empresa administrada por su fiscalista. González Amador pagaba un alquiler mensual de 5.000 euros con derecho a compra.
Ahora, ha puesto a la venta ambos inmuebles, y espera ingresar un total de 3,42 millones, coincidiendo con el escándalo del ático de ultralujo en Chamberí adquirido por el Gobierno de Ayuso con gran secretismo por 6,3 millones. Ese inmueble supuestamente iba a destinarse a “reuniones”, aunque no puede convertirse en oficinas, y tampoco puede ser una residencia oficial porque lo prohíbe la normativa municipal. El Ejecutivo madrileño ha anunciado que lo pone en venta al destaparse su existencia para “ayudar” en la reconstrucción tras la catástrofe de los incendios en la Sierra Oeste. El dinero no puede destinarlo directamente a ese fin. La fórmula para hacerlo es con el reparto de dividendos de la empresa pública que lo adquirió, Planifica Madrid, como confirmó públicamente el consejero de Presidencia, Miguel Ángel García Martín. Un juzgado de Madrid se ha hecho cargo del caso tras la presentación de varias denuncias.
Escritura y lamentos
Según el Registro de la Propiedad, González Amador escrituró la compra de su ático el pasado 29 de octubre. “Me han destrozado la vida. O me voy de España o me suicido”, declaró el 4 de noviembre en el Tribunal Supremo, en su alegato final en el juicio que acabó con el anterior fiscal del Estado, Álvaro García Ortiz, condenado por la filtración en 2024 de un correo electrónico en el que el abogado del empresario admitió ante la Fiscalía sus delitos fiscales.
En esa declaración González Amador se presentó como víctima de una operación del Estado contra él. Poco después, su empresa Maxwell Cremona cerró 2025 con una facturación casi un 25% inferior a la de 2024.
Por su parte, Masterman & Whitaker ha vuelto a quedarse a cero en 2025. La empresa dice dedicarse al “desarrollo de planes para sector farmacéutico, normas y regulaciones, así como comercialización y asesoramiento técnico de productos e insumos”, o a la “comercialización de sistemas y aplicaciones de telefarmacia, software de gestión de historia clínica, para la seguridad y salud laboral, control de infraestructuras, etc”.
Es la descripción que figura en la destartalada web de las consultoras de González Amador, definido hace tiempo por el jefe de gabinete de Ayuso, Miguel Ángel Rodríguez, como un “ejecutivo de empresa brillante”. En esa web, más propia de un sitio de Internet de finales de los 90 que de 2026, no hay una dirección, mail ni teléfono de contacto. Estuvo en blanco hasta que en octubre de 2024 (cuando ya habían salido a la luz sus supuestos delitos fiscales) se actualizó con la escueta información que muestra.
Cuando la compró González Amador, Círculo Belleza no facturaba ni 30.000 euros. Su activo se limitaba a un ordenador portátil amortizado en 2013 y tres aparatos de depilación y remodelación corporal, también amortizados. El medio millón que pagó por ella González Amador contrasta con los 16.000 euros que abonó tres meses antes Gloria Carrasco por el 40% que hasta entonces tenían su marido y su hermano.
“Nos hacía de enlace”
González Amador justificó ante la Agencia Tributaria el sobreprecio en el supuesto acceso privilegiado a la red de farmacias de Círculo Belleza SL en que le iba a permitir implantar un proyecto de “covid seguro”. Durante la inspección, expuso que esta firma tan valiosa que ahora no factura nada “hacía de enlace con las farmacias para implantar el Covid Seguro. Además, esta empresa tiene un contrato con MAPE”, la empresa gallega que propició el pelotazo de 2 millones con mascarillas que dio en 2020 y de la que fue consejero Fernando Camino hasta su venta en 2025.
“Se pagó este importe por los acuerdos que tenía Círculo Belleza SL con estas empresas, dado que en ese momento resultaban muy atractivos”, aseguró a la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) González Amador, que tras adquirirla y cambiarle el nombre por el de Masterman & Whitaker Medical Supplies And Health Process Engineering SL, la usó como “mera sociedad interpuesta”, según Hacienda, para canalizar de forma “ficticia” los encargos extra que recibía de Quirón.
La UCO advirtió de que esta empresa facturó a Quirón por trabajos que le era imposible hacer, ya que “carecería de los medios necesarios para la prestación de servicios de consultoría” al gigante sanitario.
Por ahora han declarado en este caso como investigados González Amador y Gloria Carrasco. Los tiempos del actual juez prometen que Camino no lo haga hasta dentro de meses. La UCO refleja que Círculo Belleza declaraba ya en 2014 “cobros únicamente de MAPE” y “pagos por compras” a Massias Kuhn, antecesora de Maxwell Cremona. Las relaciones que apunta las prohíbe el código ético de Quirón.
En el marco de las diligencias previas de esta pieza, han aflorado sendas inspecciones de la AEAT a Fernando Camino y a su esposa, adicionales a las abiertas a Quirón Prevención y a Helios Healthcare Spain SL, cabecera de los negocios de Fresenius en España.
La UCO ha pedido “ampliar el periodo de análisis” de las relaciones comerciales entre González Amador y Carrasco hasta 2014. Y elaboró un mapa de relaciones entre ambos que incluía también a Camino, a Quirón Prevención, a Círculo Belleza, a Mape Asesores y a Maxwell Cremona. Ese mapa de la UCO omitía por ejemplo otra sociedad que vincula al comisionista y su jefe, Inversiones Random SL, que fue constituida en mayo de 2005 por el directivo de Quirón y liquidada este año. La pareja de Ayuso pactó pagarle 2.000 euros anuales nada más crear Maxwell Cremona en 2017 por ponerle publicidad en un velero de su propiedad.
Además, en enero de 2019, Maxwell Cremona y Círculo Belleza SL firmaron un contrato por el que, mientras González Amador realizaba auditorías de los hospitales de Quirón que le encargaba Fernando Camino, su empresa recibiría “asesoramiento” de esa compañía. Tras comprar esa empresa, la pareja de Ayuso pagó al menos 6.500 euros por el renting de un BMW a nombre de la esposa de su jefe en Quirón.