Izquierda Unida ha presentado un escrito ante la Fiscalía General del Estado para que recurra la sentencia del Tribunal de Cuentas que absuelve a la exalcaldesa Ana Botella y a quienes fueron concejales en su equipo de gobierno de vender un total de 18 promociones de viviendas de la Empresa Municipal de Vivienda de Madrid (EMVS) al grupo societario Fidere, sociedad de inversión inmobiliaria del fondo Blackstone.
Este tribunal considera en la sentencia absolutoria que la venta se realizó mediante concurso público y que no se puede imputar “negligencia grave” a los apelantes al constar en la venta que se aprobó un plan de viabilidad financiera, sin que fuera “impugnada en ningún modo”.
Ante esta sentencia, IU entiende que hay “elementos de juicio más que suficientes para considerar imprescindible que sean los tribunales de la jurisdicción ordinaria, y más concretamente el Tribunal Supremo, quien pueda conocer y resolver definitivamente el asunto planteado, sin que cercene ninguna oportunidad procesal para la defensa del interés social”.
Del mismo modo apelan, tanto Sol Sánchez como Arancha Mejías (afectada por la venta de viviendas) al “innegable interés social que concurre” en este caso, pues hay “consecuencias altamente gravosas que la venta de viviendas de la EMVS ha representado para los inquilinos de estas viviendas sociales”.
En el escrito se hace referencia, además, al voto particular de uno de los consejeros del Tribunal de Cuentas, Felipe García, quien mantiene que la operación de venta fue “lesiva” para el patrimonio municipal.