Esther Palomera, adjunta al director de elDiario.es, analiza en su columna de este viernes cómo el PP ha ido asumiendo los postulados de la extrema derecha en sus acuerdos. De este problema, ya no es solo el partido de extrema derecha lo que suscita preocupación, sino el principal partido de la oposición. Estas son algunas de las reflexiones que nos deja:
El problema ya no es Vox. El problema es el PP y si verdaderamente quiere convertirse en un partido ultra como el de Santiago Abascal
Ya no puede decir el presidente del PP que lo de Castilla y León fue un problema heredado porque a partir de ahora su carta de presentación ante el 23J es el acuerdo suscrito en la Comunidad Valenciana
Si los números dan, Santiago Abascal será en septiembre vicepresidente del Gobierno y el latido fetal pasará a ser algo que defienda Feijóo como ahora Mazón defiende la “violencia intrafamiliar”
El PP vivía mentalmente condicionado por la ultraderecha y desde ahora está atado a ella institucional y programáticamente
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