La longevidad como nuevo nicho de mercado para lograr “la muerte de la muerte”
“Muerte a la muerte”. Ese es el mensaje escrito en inglés que portaba esta mañana en su corbata José Luis Cordeiro, miembro de la Academia Mundial de Arte y Ciencia. Él ha sido el encargado de oficiar la apertura del International Longevity Summit Madrid, que se celebra este miércoles y jueves en la Real Academia Nacional de Medicina de España. El encuentro reúne a filósofos, expertos en la vejez y empresarios que intentan abrirse hueco en un nicho de mercado que irá a más. Otros especialistas que han analizado el programa y las ponencias alertan de que este tipo de congresos están orientados a una minoría pudiente que quiere alargar la vida sin plantearse quién y cómo se está dispuesto a ello y liderada por hombres, y no por mujeres, de negocios.
Las primeras presentaciones informales, como la de uno de los asistentes frente a sus colegas que se vanagloriaba de ser experto en el estudio de personas centenarias, ya habían terminado en el momento en que Eduardo Díaz, presidente del ente académico, ha tomado la palabra. Con el crujir del suelo de madera todavía de fondo por culpa de los asistentes más tardones, ha comentado que le complacía brindar el espacio “para que investigadores clínicos, innovadores y expertos, procedentes de diversas partes del mundo, puedan hoy aquí encontrarse y debatir sobre uno de los desafíos más desafiantes y universales de nuestro tiempo: la biología del envejecimiento y la aspiración a una longevidad con salud y plenitud de facultad”.
Este doctor en Medicina ha señalado bajo la imponente cristalera de la sala y delante del cartel del evento, en el que aparece una mujer con la mitad de la cara arrugada y la mitad del pelo cano, que “los médicos y científicos sabemos que el verdadero progreso no radica únicamente en añadir años a la vida, sino en añadir vida, funcionalidad y bienestar a los años”.
Cordeiro le ha seguido frente al micrófono. El integrante de la Academia Mundial de Arte y Ciencia ha incidido en la importancia de la biología en los desarrollos tecnológicos antes de recordar su candidatura al Parlamento Europeo en 2019. “Como podéis ver, no resulté elegido, pero propuse la creación de la Agencia Europea contra el Envejecimiento”, ha indicado al mismo tiempo que cogía las banderas española y de la Unión Europea para exhibirlas desde el estrado. Las ha utilizado para explicar que España tiene la mayor esperanza de vida de la Unión Europea y Madrid es su capital más longeva.
Además, el doctor en Filosofía ha ofrecido a cada uno de los presentes, sentados y atentos en las butacas rojas y aterciopeladas del salón, una camiseta con el lema “STOP envejecimiento” y, por detrás, este mensaje: “Avancemos todos juntos más rápido hasta la muerte de la muerte. Estamos entre la última generación mortal y la primera generación inmortal. ¿Dónde quieres estar tú?”. Su idea es que los inscritos la lleven puesta mañana por la ruta que realizarán por el centro de la ciudad por el Día Internacional de las Personas Mayores que se celebra cada 1 de octubre y que la organización del congreso ha rebautizado como Día Internacional de la Longevidad.
Entradas a 200 y stands como en una feria
Asimismo, en el vestíbulo de la Real Academia de Medicina, nacida en 1734 y situada a escasos metros del Teatro Real, se ha instalado una suerte de feria con varios stands de compañías privadas para exhibir sus productos y avances. A lo largo de estas dos jornadas se sucederán ponencias que abordarán desde la comprensión celular y molecular hasta modelos de salud comunitaria y política pública de prevención, tal y como ha descrito el presidente de la Real Academia de Medicina.
Las sesiones estarán impartidas por personas como el director ejecutivo y cofundador de European Wellness Biomedical Group, el presidente y director ejecutivo de Human Longevity Inc., el vicepresidente ejecutivo de Scripps Research, la fundadora y directora ejecutiva de Collider Health y el presidente y fundador de Telocyte. La asistencia presencial a las conferencias ha tenido un coste de 200 euros si la entrada se compraba antes del 1 de junio. Si la compra se realizaba a partir del 28 de septiembre, el precio se elevaba hasta los 300 euros.
De la idea de belleza a la longevidad
El resumen que realiza Anna Freixas del International Longevity Summit Madrid, en el que el concejal de Innovación del Ayuntamiento de Madrid, Ángel Niño, participará en la entrega de los ‘Premios de Longevidad’, es que “vienen aquí a hablar del negocio de la longevidad, piensan que de todo se puede sacar tajada”. Esta gerontóloga y escritora ha recalcado la inclusión de varias personas “con cierto prestigio” en la programación, lo que le hace pensar que “están ahí de pantalla”. “Es gente a la que les dan la oportunidad de hablar de algunas cosas y lo hacen, a mí no me parece interesante”, ha criticado la que fue durante más de tres décadas profesora universitaria de Psicología.
Desde su punto de vista, las empresas están intentando cambiar la cultura de la belleza y la eterna juventud por la idea de la longevidad, la idea de durar mucho tiempo. “Yo me pregunto en qué condiciones esta gente quiere o puede durar viva. No se trata de durar lo máximo posible, sino vivir de la mejor forma que se pueda”, ha defendido la también autora de 'Yo, vieja' (Capitán Swing, 2021).
La longevidad se convierte en el nuevo talismán, tal y como lo ha denominado Freixas, de empresas de biomedicina que ven en ella un negocio seguro. “Sorprendentemente nadie quiere denominarse viejo o vieja y nada quiere morirse. Yo esto lo veo como una oportunidad de negocio de unos listillos a costa de la estulticia de quienes no saben vivir la vida que tienen delante”, ha asegurado a elDiario.es la gerontóloga, a quien no se le ha pasado desapercibido una característica del programa de la cumbre: de las 20 personas que componen su comité científico y organizador, solo dos son mujeres.
La presencia de ciertos filósofos en la agenda, dice Freixas, podría ayudar a que se creara un foro para “pensar acerca del cómo vivir con significado todos estos años que nos ha regalado la historia”. Sin embargo, considera que el encuentro está viciado por la alta presencia de empresas y empresarios. “Yo sí me quiero morir. Me quiero morir cuando mi vida no tenga un significado realmente interesante”, exclama.
El futuro de la gente pudiente
El antropólogo Juan Cruz opina que este encuentro está centrado en la oportunidad de negocio y en la denominada ‘economía gris’, vinculada a los desarrollos de patentes médicas y una mejora de los sistemas sanitarios vinculada a la prolongación de la vida “de la gente con dinero”, subraya. “Todo esto está lejos de plantear una mejora de las vejeces en un marco político que sea dignificador y a favor de una mayoría social”, sostiene.
Lo que se presenta en el encuentro que acoge la Real Academia de Medicina es “otra línea del capitalismo del privilegio”, según Cruz, “que pretende que unos pocos puedan prolongar su vida y que eso se haga en un nicho de mercado que sea explotable por los capitales de inversión”. La presencia de ciertas personalidades de renombre en el congreso, considera, es una forma de pasar por reflexiones humanistas lo que no deja de ser producto del capitalismo. “Esto emparenta con el pensamiento de algunos ricachones que, mientras el mundo se va por el desagüe por su culpa, piensan en huir hacia adelante con viajes al espacio o comprándose islas en las que refugiarse”, añade.
El autor de “Edades de tercera. Historia y presente de una vieja desigualdad” (Virus Editorial, 2022) esgrime que “aquí hay una anticipación por parte de grandes grupos empresariales que pelean por un nicho de mercado y que intentan imponer sus condiciones para valorizar sus productos”. Tal y como afina Cruz, “desde luego esos planteamientos no pasan por un pensamiento político que aborde la dignificación de las personas mayores desplazadas por los intereses de la economía y las grandes empresas, desvalorizadas por su posición en el sistema productivo”.
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