Eduardo Sobreviela
Madrid, 24 oct (EFE).- El pulso que mantienen PP y Vox en las comunidades donde los de Santiago Abascal son necesarios para aprobar los presupuestos autonómicos, como Extremadura, Aragón, Castilla y León o Baleares, acerca la posibilidad de un 'superdomingo' electoral que no cogería por sorpresa a los principales partidos.
Con las elecciones en Castilla y León en el horizonte, no más allá del 15 de marzo, la puerta a ese 'superdomingo' la abrió la presidenta extremeña, la popular María Guardiola, al avisar -ella dijo que no era una amenaza- de que si los presupuestos de la comunidad para 2026 no son aprobados dará “la voz a los extremeños”.
Este jueves, pese a que toda la oposición presentó enmiendas a la totalidad a sus presupuestos, Guardiola enfrió la advertencia al aclarar en la Asamblea regional que no da por agotada la legislatura, aunque no rebajó el tono de su disputa con Vox, a quienes comparó con “la gata flora”, ya que ni quieren pactar con el PP ni les gustaría que los populares lo hagan con el PSOE.
Así las cosas, las dos formaciones que tienen la clave para que el Gobierno extremeño pueda sacar sus presupuestos de 2026, PSOE y Vox, y el PP se han acusado mutuamente de haber roto las negociaciones sobre estas cuentas y han asegurado estar “preparados” para unas posibles elecciones anticipadas.
No es menor la confrontación en Aragón, donde las relaciones entre el PP y Vox pasan por uno de sus peores momentos a cuenta del cese de un asesor de esta última formación en las Cortes de Aragón por unos comentarios en redes sociales ampliamente considerados racistas y fascistas.
La no aprobación de unos nuevos presupuestos para 2026 en Aragón, como en Extremadura, implicaría una segunda prórroga consecutiva que entraría en conflicto con la propuesta del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, de convocar elecciones automáticamente si esto ocurre en el ámbito estatal, y en ese escenario el presidente aragonés, el popular Jorge Azcón, insiste en su voluntad de intentar negociar una nuevas cuentas y a la vez concluir su mandato sin adelanto electoral.
Las direcciones de los partidos asumen la posibilidad
En este contexto, las declaraciones y movimientos en los principales partidos suenan a preparativos preelectorales. Este jueves, al líder del PP dejó claro que la decisión de convocar elecciones anticipadas está en manos de los presidentes de Extremadura y Aragón por respeto a las competencias autonómicas.
Núñez Feijóo aseguró estar “en contacto” con ambos gobiernos y hablando sobre las complejas negociaciones sobre presupuestos en ambas regiones, pero puntualizó que al final “son ellos los que tienen que tomar la decisión oportuna en el momento oportuno”.
Por su parte, los dirigentes de Vox ya han dicho que están dispuestos a quedar como “los malos” e ir a elecciones anticipadas en comunidades como Extremadura y Aragón, en las que mantienen sus exigencias de partida -no al pacto verde europeo y rechazo de la inmigración ilegal, fundamentalmente- para respaldar cualquier presupuesto.
Unas condiciones que ya consideraron aceptadas en la Comunidad Valenciana y en Murcia, donde eso permitió aprobar los presupuestos para este año y cuyos gobiernos descartan un adelanto electoral incluso en el caso de que no salieran las cuentas para 2026.
Lo mismo que ocurre en Baleares, donde el Govern del PP en minoría, que preside Marga Prohens, tiene presupuestos en vigor y tramita un proyecto para 2026, aunque no tiene garantías de contar con el voto imprescindible de Vox.
El PSOE abre el domingo la precampaña en Castilla y León
Mientras, el presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, abrirá este domingo en León la precampaña electoral de los socialistas en Castilla y León, la primera comunidad con una fecha conocida para la convocatoria a las urnas.
Salvo confirmación en las horas previas, Sánchez intervendrá en este acto sin saber a ciencia cierta si Extremadura y Aragón, entre las autonomías en las que PP y Vox rompieron sus gobiernos de coalición en julio de 2024, optan también por adelantar sus comicios y vincularlos a los de Castilla y León.
En esta comunidad, su presidente, el también popular Alfonso Fernández Mañueco, ha reiterado en varias ocasiones que solo adelantaría las elecciones si el presidente del Gobierno adelantase las generales, y entre tanto confía en que la tramitación parlamentaria de las nuevas cuentas permita su votación antes de que termine 2025 para eludir una nueva prórroga presupuestaria.
En estos movimientos puede verse afectada circunstancialmente Andalucía, bien porque Aragón y Extremadura dejasen pasar las autonómicas de Castilla y León y unieran sus comicios a los andaluces, donde la legislatura acaba en principio en junio del próximo año, bien porque estos se adelantaran igualmente.
Por el momento, el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, mantiene que independientemente de lo que hagan otros presidentes del PP, su objetivo es “aguantar” toda la legislatura, apoyado en su mayoría absoluta.
Igual piensan en otras comunidades donde el PP dispone bien de mayoría absoluta, como La Rioja, donde ya se ha presentado el proyecto de presupuestos para 2026 con la previsión de aprobarlo en diciembre, bien de un acuerdo sólido con un partido que no es Vox, como sucede en Cantabria, donde el ejecutivo autonómico espera poder alcanzar un nuevo acuerdo con los regionalistas del PRC, como en los dos últimos años.