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Sumar se escuda en la crisis de Ceuta para evitar poner fecha al anuncio de su nuevo candidato y de la marca para las generales

Daniel Ríos

12 de septiembre de 2026 21:43 h

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Una de las principales incógnitas en el espacio de la izquierda de cara a las próximas elecciones generales, cuál será la marca que sustituya a la de Sumar y qué dirigente encabezará sus listas, seguirá sin despejarse en el más corto plazo. Pese a que, en un principio, la idea de los cuatro partidos que están negociando el relanzamiento de su alianza —IU, Movimiento Sumar, Más Madrid y los Comuns— era la de anunciar tanto el nombre como al nuevo líder antes del parón veraniego, las vacaciones llegaron sin novedades al respecto. Las cuatro formaciones señalaron septiembre como el mes clave para clarificar su futuro. Pero, con casi la mitad del mes ya transcurrida, no solo no hay fecha para realizar el anuncio, sino que algunas voces, incluso, abren la puerta a que se retrase hasta octubre.

Oficialmente, el espacio se muestra hermético al ser preguntado por sus planes de cara a las generales. La respuesta más habitual es un lacónico “seguimos trabajando” para presentar lo antes posible la nueva marca y el candidato que la capitaneará. Y fuentes de Sumar aducen que la crisis migratoria de Ceuta, que está suponiendo un enorme desgaste para el Gobierno y, especialmente, para el PSOE, ha retrasado sus planes. “No podemos ponernos a hablar de nosotros mismos” en un momento así, planteaba un dirigente hace un par de semanas.

Los problemas en Ceuta, no obstante, no se han resuelto en lo que va de septiembre, y tampoco parece que la situación en la ciudad autónoma vaya a quedar completamente normalizada a corto plazo. Pero eso no ha supuesto que los partidos encuadrados en Sumar se hayan decidido a concretar una fecha. Fuentes conocedoras del contenido de las negociaciones que están manteniendo estas formaciones se limitan a ofrecer la estimación de que el anuncio del nuevo candidato y la marca con la que se presentará a las elecciones tendrá lugar a finales de este mes o, incluso, a principios de octubre.

Ante este retraso de los partidos de Sumar a la hora de definir su futuro quien ha tomado la delantera es Podemos, que este sábado propuso públicamente la celebración de unas primarias “abiertas” a todos los partidos de la izquierda para elaborar una candidatura conjunta a las generales. Las dos formaciones de ámbito estatal encuadradas en Sumar quitaron peso a este movimiento, aunque no cerraron la puerta a la oferta morada.

El coordinador federal de IU, Antonio Maíllo, aseguró este sábado que no ve gran “novedad” en lo planteado por Podemos y aseguró que no va a poner “fronteras en la búsqueda de un bloque histórico amplio” de izquierdas. Por su parte, fuentes de Movimiento Sumar sostuvieron que llevan “meses construyendo un espacio común”, afirmaron que “la prioridad es construir un espacio lo más amplio posible” y sostuvieron que “es una buena noticia que Podemos entienda que estamos en esa fase”. “Pero vamos paso a paso”, plantearon.

Urtasun suena y Rufián, casi descartado

El espacio no aclara los motivos por los que le está costando tanto despejar las dos principales incógnitas, tras meses de una negociación en la que también se han abordado asuntos como los métodos de toma de decisiones de la nueva coalición o la eventual celebración de primarias para elegir las listas electorales. No obstante, es evidente que no ha ayudado a elegir un nuevo líder el hecho de que muchos de los principales dirigentes a la izquierda del PSOE que podrían haber asumido este rol lo hayan rechazado —como el ministro Pablo Bustinduy— o hayan anunciado su paso a otras tareas —el caso de la líder de Más Madrid, Mónica García, que será candidata de su partido a las autonómicas en esa comunidad—.

La situación de los otros dos ministros de Sumar en el Gobierno es dispar. La titular de Juventud de Infancia, Sira Rego, anunció en agosto que no se presentará a las próximas elecciones, al igual que hiciera Yolanda Díaz hace meses. Por el contrario, el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, no ha expresado su intención de dejar la política estatal, y su nombre es el que más suena entre las fuentes consultadas como opción para tomar el timón de la alianza. No obstante, su perfil no convence a algunos sectores dentro de Sumar y él niega públicamente estar interesado en ser candidato.

Los cuatro partidos encuadrados en Sumar también han tratado en los últimos meses de encontrar un líder ajeno a esas organizaciones o que hubiera dejado la primera línea, pero lo cierto es que los nombres que han sonado pronto se han autodescartado. Es el caso del secretario general de CCOO, Unai Sordo, que ha reiterado públicamente que no tiene intención de dar el salto a la política y que quiere completar su mandato como líder sindical. También se contempló en algún momento la opción de la exalcaldesa de Barcelona, Ada Colau, pero ella misma afirmó hace meses que no quiere ser candidata “a nada”.

El nombre que parece ya completamente descartado es el del portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, cuya idea de un frente común de partidos estatales e independentistas de izquierdas se ha encontrado con la negativa tajante de su partido. Con motivo del primer pleno ordinario del curso político en la Cámara Baja, Rufián lanzó el pasado miércoles un mensaje a ERC y al resto de la izquierda alternativa asegurando que estas formaciones se están “jugando” sus “siglas” ante la posibilidad de que un Gobierno de PP y Vox pudiera hacer cambios en la Constitución si alcanza los 210 diputados. Pero los republicanos insisten en que solo contemplan presentarse a las generales con su propia marca, y el dirigente ha evitado romper con su partido y también iniciar conversaciones con Sumar o Podemos puenteando a la cúpula dirigida por Oriol Junqueras.

No solo el calendario electoral y la posibilidad de que las elecciones se adelanten a principios de 2027 apremia a los cuatro partidos encuadrados en Sumar. También lo hace el hecho de que, hasta que no tengan una marca y un candidato elegidos, no podrán cerrar alianzas con otras formaciones. La interlocución con actores como Compromís, Més o Chunta Aragonesista —que se presentaron dentro de Sumar en 2023— es fluida, pero estos partidos han rechazado participar en la negociación que lleva meses desarrollándose para reconfigurar Sumar, y solo decidirán si confluyen con sus socios estatales cuando estos hayan definido su futuro.