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ENTREVISTA

Bretón, comisionado para el Polígono Sur, sobre la mezquita: “Si por algo se destaca el barrio, es por la integración”

Carla Rivero

Sevilla —
25 de julio de 2026 22:47 h

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Jaime Bretón lleva al frente del Comisionado para el Polígono Sur siete años. Un periodo atravesado tanto por una pandemia como, luego, por el florecimiento de una Sevilla que es escenario de eventos internacionales. Una ciudad con dos caras y que va a dos velocidades, como él mismo observa: mientras se fulminan los récords de visitantes, también se constata cada año la pobreza y precariedad crónica que vive el Distrito Sur. Envuelto en la polémica sobre la construcción de una mezquita, zanja la controversia generada por Vox: si cumple la legalidad, la licencia se concederá. La cuestión es dar nuevos servicios en esos terrenos vacíos que logren revitalizar la comunidad.

Bretón dejará pronto la cartera del Comisionado y le pide a las administraciones un esfuerzo conjunto para sacar adelante los proyectos retrasados, ya sea la eliminación del muro de Hytasa, como la adecuación de Su Eminencia o la construcción de edificios administrativos o de un centro de mayores, a cargo del Gobierno central y de la Junta, respectivamente, para que cualquiera pueda proyectar su desarrollo personal en el Polígono Sur y no emprender el vuelo a otra localidad sevillana, lo que, para el político del PP, es una más de las derrotas del sistema.

El Ayuntamiento dará la licencia de obras de la mezquita, después de que se paralizara la concesión a raíz de la controversia generada por Vox. ¿Cuál es la valoración que hace sobre esta decisión?

Evidentemente, si el Ayuntamiento otorga la licencia es porque cumple con la normativa, por lo que respetamos la legalidad. Yo ya me he pronunciado públicamente y nuestra prioridad siempre ha sido que el Polígono Sur se ponga en valor y que, en los otros solares que hay, también haya actividad, sea deportiva, educativa, residencial, religiosa, al final, eso es lo que da vida a un barrio.

A lo largo del año, los solares son utilizados como aparcamientos indiscriminados, se llenan de matorrales, y conlleva problemas para la convivencia vecinal. La mayoría de las parcelas son del Ayuntamiento, al igual que hay uno del Gobierno de la nación frente a la Fundación Don Bosco y las innumerables peticiones de la oficina han ido en ponerlas en valor. Me es indiferente que sea un edificio administrativo, un supermercado, o un centro cultural islámico.

Es más, en la avenida Victoria Domínguez Serrato hay un terreno cedido a la Universidad de Sevilla porque se iba a construir la Facultad de Farmacia. Hace siete años, cuando llegué al Comisionado, me puse en contacto con el director general de Infraestructura y me comentó que no había dinero para afrontar el proyecto. Ahora menos. Bien, le dije, 'que revierta de nuevo en el Ayuntamiento', y ahora está cerrado porque había problemas.

En concreto, en el tema de la mezquita, ni estamos a favor ni en contra, solo que se cumpla la legalidad. No tenemos que decir nada si cumplen con todos los requisitos y la normativa.

¿Así se lo trasladó a Vox en la reunión que tuvieron la semana pasada?

Así es. Me dijeron que el barrio estaba en contra. Entonces, les dije que a mí no me había venido nadie a protestar por la mezquita. La gente viene a protestar por otras cosas. Por ejemplo, semanalmente vienen por las plantaciones de marihuana, que generan mucho conflicto vecinal, y que provoca que vaya la luz. O porque hay olores que son insoportables las 24 horas del día o que no se pueden ir tres días a Chipiona a veranear a la casa de su hija por temor a que les ocupen la vivienda, o que les coja de por medio un tiroteo entre clanes. Además, un 99% de las personas que vienen a reclamar son mujeres, mujeres con miedo, que no quieren exponerse.

No dudo en lo que Vox me dijo, pero, mire usted, nadie se me ha presentado con tal problema sobre la mezquita. Independientemente, estamos en un país donde hay libertad de culto y, considero, que todo el mundo tiene derecho a ejercer esa libertad religiosa. En el Polígono Sur hay tres iglesias católicas y varias más evangelistas, y se convive perfectamente. No hay ningún conflicto.

En cambio, los temas prioritarios son dos: la seguridad, que te permite desarrollar libremente tu actividad, y la limpieza, que te da dignidad. Sobre esto, siempre pongo en valor el esfuerzo titánico que realiza el Lipasam, para mí, dentro de todos los servicios que prestan las administraciones públicas, el mejor. La gente me dice, “hombre, es que está sucio”, pero el esfuerzo que hacen en el Polígono Sur es solo comparable con el que hacen en Semana Santa y en Feria. Recogen los restos de marihuana, de obras, de pintura, y trabajan en la carretera de Su Eminencia los lunes, miércoles y viernes con ingentes cantidades de basura.

Quisiera preguntarle por el mensaje de rechazo y señalamiento a la comunidad musulmana que realiza Vox. ¿Cree que podrían enturbiarse las relaciones en el barrio de llegarse a construir la mezquita?

Creo que no. Si el barrio se destaca por algo es porque hay integración. Todos lo sabemos. Hay un porcentaje de gente de etnia gitana que convive con los payos sin ningún problema, también, aunque en menor número, hay gente subsahariana, al igual que sudamericanos, y también conviven en los centros educativos.

Por ejemplo, en las escuelas de verano participan alrededor de 1.000 niños y, mediante la Fundación Telefónica, donamos una serie de tablets a una serie de niños para gente estudiosa, que no tiene recursos económicos, y cada año se lo damos a un colectivo. El año pasado fue a un grupo de estudiantes ucranianos y, este, lo concedimos a través de la Hermandad de la Soledad de San Lorenzo a los alumnos de cuarto de la ESO que están en el proyecto Azarías. Es gente que utiliza bien los recursos, e incluso muchas veces mejor que la gente local.

La gente viene a protestar por otras cosas, y lo prioritario es la seguridad y la limpieza

A pesar de la incursión de la prioridad nacional en el Gobierno andaluz.

Yo me atengo a lo que veo. Es más, me retrotraigo al tema de la limpieza: no sé lo que el Lipasam hace en el resto de la ciudad, en El Cerezo, por ejemplo, pero sé lo que pasa aquí porque llevo siete años como comisionado, desde septiembre de 2019, y la oficina se encuentra en el Polígono Sur, donde trabajo junto a un equipo de 17 personas que llevan desde su origen, hace 22 años. Así que me pronuncio sobre lo que veo en el día a día.

¿Qué me puede decir de la parcela que compró la Fundación Mezquita?

El solar está cerca de las vías del tren, [de la estación Virgen del Rocío], y pertenecía a la iglesia de los mormones. Cuando llegué, desecharon la idea de construir y, entonces, hablé, en aquel momento, con Antonio Muñoz, que en aquel entonces no era alcalde, sino delegado de Urbanismo y Turismo. Le dije que por qué no se compraba el solar y que, de esa forma, revirtiera otra vez en el Ayuntamiento y se intentara sacar una licitación pública para poner un hostel para la gente joven. Era un buen sitio, tienes el Cercanías y los autobuses cerca.

¿Y el Gobierno de Sanz no pudo retomar la operación?

Los mormones ya lo habían vendido a la nueva propiedad, la Fundación. Pero, de igual manera, hay otro solar muy importante, frente a la Fundación Dos Bosco, y para ello he hablado con el Ayuntamiento, pero no mueven ficha. También, se lo comenté al Gobierno central en varias ocasiones, porque sería muy interesante meter el centro administrativo que está en Plaza de España aprovechando la reordenación de la Avenida de las Razas.

A mí lo que me interesa es que en estos solares se hagan cosas, que vengan funcionarios, que vayan a desayunar, que se le dé vida al barrio. Al igual que sucede con el que hay en Campos de Castilla, para el que le he pedido a la Junta de Andalucía que haga un centro de día para personas mayores, porque estamos hablando de que son 144 hectáreas y 29.000 personas, y solo hay uno pequeñito en La Oliva. Considero que haría falta.

Cuando llegó en 2019, apostaba por la eliminación del muro de Hytasa y el acondicionamiento de la carretera de Su Eminencia. Con la reactivación del Plan Especial de Hytasa, ¿cómo beneficiará al Polígono Sur y cuándo cree que se verán estos resultados?

El Polígono Sur está encerrado en tres zonas. Una, el muro de la vía del tren que, dada su envergadura, es mucho más complejo de resolver. En cuanto a la carretera de Su Eminencia, el Ayuntamiento ha arreglado el firme, se ha puesto un carril bici y ya se han licitado las obras para construir pistas deportivas, de petanca y baloncesto. La idea es regenerar el barrio y hacer un bulevar al estilo de Bellavista. En cuanto al muro de Hytasa, no es más que la oportunidad del barrio para integrarse en la zona del Cerro del Águila. Cogería aire y se regeneraría todo lo que viene siendo la zona de Paz y Amistad.

¿Pero se aventura a poner una fecha?

No depende de mí. Dependerá del acuerdo al que llegue el Gobierno central con el Ayuntamiento, donde ha habido sus más y sus menos. El Comisionado no tiene esas competencias y nuestro trabajo se centra en hacer un diagnóstico de la situación y decirle a las administraciones lo que consideramos, tanto al Gobierno central, como a la Junta y al Ayuntamiento, a la vez que intentamos mediar entre ellas y coordinar esfuerzos. Otro esfuerzo importante, titánico, es el de las entidades sociales, dado que la mayoría de ellas están financiadas con fondos públicos a través de las subvenciones y la concurrencia competitiva.

Los vecinos de la barriada de Martínez Montañés se quejaban de que no contaran con ellos para rehabilitar la zona. ¿Sucede con el nuevo planeamiento sobre las Tres Mil Viviendas?

Hay quien se queja de una falta de diálogo, pero hay personas que, con todos mis respetos, se arrogan una representación que no tienen. Hay asociaciones, como Entre Amigos, la Fundación Alalá, Atenea o Don Bosco, que atienden a través de proyectos sociales de todo tipo, educativos, medioambientales, formativos, de inserción laboral, y también contratan a gente, ya que estos programas están subvencionados tanto por la administración como, por ejemplo, la Fundación La Caixa. Ellos sí tienen peso y representatividad, ya que mueven a muchas familias.

En cuanto a los edificios, todo lo contrario. Antes de yo llegar al Comisionado, había una división entre las entidades sobre si había que tirar o no algunos. Luego ha habido unanimidad, porque, al final, estos edificios se convierten en plantaciones de marihuana y, a lo mejor, hay una o dos personas normalizadas. La idea es regenerar esta zona. Coges a las familias más normalizadas, le haces un seguimiento y se quitan las edificaciones más deterioradas. En estos solares lo que está previsto son aparatos de gimnasio, campos de deportes, zonas verdes.

Le he pedido al alcalde y al gerente de Tussam la reposición de las paradas, incluso, hemos dado una alternativa en caso de que hubiera más problemas para evitar la zona más conflictiva

Estamos en verano y hay tres cuestiones acuciantes. Por una parte, no hay refugios climáticos, tampoco piscinas y los cortes de luz se multiplican. ¿Cómo se revierte esta situación?

Los cortes de luz son motivados por las plantaciones de marihuana. ¿Cómo se puede revertir? Entrando en los pisos, quitando las plantaciones de marihuana y endureciendo las penas, que es asunto del Congreso de los Diputados. No es un fenómeno exclusivo del Polígono Sur, sino que se está extendiendo a todos los barrios con características similares por toda España. Lo que no puede ser es que la policía desmantele el cultivo, te coja, te caigan seis meses y, como no tienes antecedentes penales, no pase nada. El enganche ilegal se produce cuando las mafias plantan marihuana.

Acerca de la piscina, la más cercana está en el Tiro de Línea y está prevista otra en lo que era el asentamiento de infraviviendas que el Ayuntamiento del PSOE empezó a desmantelar y ya el Partido Popular ha culminado. A toda esta gente se le ha realojado y se le ha hecho un seguimiento a través de los servicios sociales municipales. Por el momento, esa zona está ocupada por el Lipasam, ya que el parque público del que disponían para los vehículos era muy chico, y ahora el Ayuntamiento decidirá si se ampliará la instalación deportiva con la piscina. Y sobre los refugios climáticos, no me parece mal que haya en determinadas zonas, aunque los centros cívicos reciben a la gente.

¿Cuándo se restituirán las paradas eliminadas de Tussam?

Yo le he pedido al alcalde y al gerente de Tussam en varias ocasiones su reposición, incluso, le hemos dado una alternativa en caso de que hubiera más problemas para evitar la zona más conflictiva, sobre todo en el tramo que hay desde la Factoría Cultural a Maese Pérez. Pero no me han hecho caso, ese es mi sino.

¿Cómo ha vivido las protestas por el cierre de la residencia Flora Tristán?

Confío en que la Universidad Pablo de Olavide sea capaz de solucionar este tema. Si hay un informe técnico, tendrán que tomar parte y cerrar por los problemas ocasiones. Lo comprendo, ya que nadie quiere asumir la responsabilidad si ocurre algo. Ahora bien, creo que la solución que ahora han ofrecido me parece acertada, porque, de una forma u otra, el objetivo es el proyecto que se mantenga. Nació como una apuesta de la Universidad en un sitio donde nadie quería venir, lo que encontraba un poco con mi reivindicación, como los edificios que proponía en los solares. Es positivo que la gente venga, al igual que vino la Esperanza de Triana, porque había quien no había pisado el Polígono Sur en su vida.

La gente me pregunta si llevo guardaespaldas. Nada de eso. Pero la gente se cree que esto es peor de lo que es. No negamos ni ocultamos lo que hay, tanto lo bueno como lo malo. Sabemos que no es lo mismo ir por el Polígono Sur de día que de noche, pero también hacemos una feria de empleo muy potente en la Factoría Cultural e invitamos a grandes empresas y a los ayuntamientos, como el de Carmona, para que traigan a sus chicos. Hacemos publicidad y, como ocurre con la mezquita, si exponen la obra de Ben Yessef Sordo y atrae a gente, bienvenido sea.

La gente, en cuanto puede, se va del barrio. A mí me gustaría que se quedaran y fueran referentes, que lideraran a su comunidad y tutorizaran en ciertas cosas

¿Cuál es su impresión cuando Sevilla bate récord en número de turistas, atrae grandes eventos, y a la vez tiene a los barrios más pobres del país?

Se lo dije tanto al alcalde anterior como a este: Sevilla no puede ser una ciudad que es capaz de organizar los Goya, los Grammy latinos, la Feria, la Semana Santa, que reúna a los ministros de Defensa de la OTAN y, aun así, tener los seis barrios más pobres de España. Hay que revertirlo, y me consta que el alcalde es consciente de ello. No puede haber dos Sevilla a dos velocidades.

Comprendo que aquí hay un esfuerzo que hacer por parte de las tres administraciones, Ayuntamiento, Junta y Gobierno central, porque son muchos temas y hablamos de inserción laboral, educación, seguridad o el tema de la droga. Y vuelvo a sacarlo dado que es difícil concienciar a la gente de que se forme cuando puedes ganar 3.000 euros vendiendo marihuana.

Después de siete años, ¿se ha ido a mejor, peor, se ha estancado el Polígono Sur?

Hay gente que va mejor y que utiliza los recursos, tanto públicos como privados. Eso no es noticia en los periódicos. No se ve la rehabilitación, que se tire un edificio, que alguien se forme... Eso sí es un problema. La gente, en cuanto puede, se va del barrio. A mí me gustaría que se quedaran y fueran referentes, que lideraran a su comunidad y tutorizaran en ciertas cosas.

Podría diseñarse un plan para retener el talento.

Es difícil. Todo el mundo tiene la libertad de elegir y no puedo obligar a nadie a que se quede. Conozco muchos casos, como algún trabajador del Comisionado, que salieron del barrio y ahora viven en el Cerro del Águila. Merece la pena el esfuerzo, ya sea por este porcentaje que mejora. El objetivo es normalizar la zona, como trayendo aquí la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, que la Junta construya un centro para la tercera edad, convencer a Mercadona para que instale un supermercado cerca, mejorar la carretera de Su Eminencia: darle vida a esto.

Aquí hay 16 centros educativos, ocho colegios, cuatro institutos, cuatro escuelas infantiles y un centro de adultos. A mí, hay directores que me dicen, 'bueno, es una pena ver a alumnos con potencial y que los padres los quiten de los estudios para que ayuden en casa o en la venta ambulante', o lo que fuera. ¿Cómo convences a esos padres? El gran cambio también tiene que venir de la propia gente, que den un paso adelante, y cada vez hay más gente que estudia, va a la universidad.

Tras siete años al frente del Comisionado para el Polígono Sur, ¿cuál será su próximo destino?

Es algo sabido: hablé con el presidente de la Junta de Andalucía con el objetivo para cambiar. Como decía, no gestiono nada ni tengo presupuesto, entonces, llega un momento en que yo me canso y se cansan a los que les pido el decirles lo que hay que hacer. Así que, veo positivo que venga otra persona que pueda convencer de otra manera. Ahora bien, mi trayectoria ha sido política: estuve 14 años en el Defensor del Pueblo Andaluz, también en el Consejo Audiovisual, en la Diputación, y me pongo a disposición de lo que venga.

Queda la sensación de que el Comisionado debería estar más presente en el día a día de la población, ya sea por redes sociales, de alguna manera.

Intento utilizar los medios de comunicación y las redes sociales para lanzar mensajes, aunque, ya sabes, hay gente que te metes en el Facebook y ya critica las fotos que te haces en algún acto. Desde que llegué, mi objetivo fue poner en la agenda pública de la ciudad al Polígono Sur. Nos olvidamos que hay 29.000 personas, que son 144 hectáreas, que están tan solo a cuatro kilómetros de La Campana, el kilómetro cero de la ciudad. Hay que intentar traer aquí a las autoridades, por ejemplo, a los portavoces del Ayuntamiento, a los consejeros de la Junta, al subdelegado del Gobierno, al presidente de la Diputación, es decir, que vean la realidad del barrio. Asociaciones, entidades, hermandades, Ateneo... La cuestión es que participen, vean esto, y que vean la proyección del Polígono Sur.