El rey emérito Juan Carlos I acude a los toros en Sevilla para la reaparición del diestro Morante
El rey emérito Juan Carlos I ha reaparecido este Domingo de Resurrección en la Real Maestranza en Sevilla coincidiendo con la vuelta del diestro Morante de la Puebla al coso taurino. Un cartel que han completado Roca Rey y David de Miranda y que dio comienzo a las 18.30 horas en una de las citas más importantes de la temporada.
La información, adelantada por Mundotoro, mencionaba que el monarca no ocuparía el tradicional palco de los maestrantes ni una localidad institucional, como así ha sido. Acompañado de su hija mayor, la infanta Elena, el rey emérito se ha sentado en el palco de la Real Maestranza de Caballería, de la que fue Hermano Mayor, junto al actual teniente, Marcelo Maestre de León.
El público le ha recibido con una ovación. Aficionado a las corridas, el emérito contempló la faena del recién nombrado Medalla de Andalucía a la Cultura y al Patrimonio 2026.
La visita despertó algunas reacciones, como la de PACMA. Desde la organización lanzaron un comunicado en el que expresaban “su rechazo” ante el regreso del emérito, por suponer “una nueva exaltación pública del maltrato animal”. Su presidente nacional, Javier Luna, resaltaba que “la sociedad española está avanzando en términos éticos mucho más rápido que las instituciones y, desde luego, que determinadas figuras públicas que siguen en su misma línea, aunque les haya costado su imagen”. En este sentido, recordaba el episodio de los elefantes de Botsuana en 2012 y exigía “un posicionamiento claro de las instituciones contra la caza real y en favor del bienestar animal”.
183 días al año
Juan Carlos I no había vuelto a España desde noviembre del año pasado, cuando asistió el día 22 de ese mes al almuerzo familiar que se celebró en el Palacio Real de El Pardo, organizado para conmemorar el 50 aniversario de la restauración de la monarquía. Tenía intención de participar en marzo en la regata que organizaba el Real Club Náutico de Sanxenxo (Pontevedra), pero el conflicto en Oriente Medio se lo impidió.
El emérito se marchó por sorpresa en agosto de 2020. Al principio, y en un contexto de pandemia, se mantuvo casi dos años sin pisar suelo español. Permaneció en la capital de Emiratos Árabes Unidos mientras la Fiscalía de su país le investigaba por posibles delitos fiscales. Desde que en 2022 el Ministerio Público archivó esas pesquisas –no porque no cometiera los hechos, sino porque consideró que estaban prescritos o que le amparaba su inviolabilidad–, tardó apenas dos meses en visitar España.
Sean para acudir a regatas, a consultas médicas o a celebraciones familiares, los viajes del rey emérito a España siempre han sido de unos pocos días y sin pernoctar en el Palacio de la Zarzuela ni en ninguna otra dependencia del Estado. Si superase los 183 días al año en el país, tendría que pagar aquí sus impuestos, algo que no hace desde que vive en Abu Dabi, salvo por las dos regularizaciones con las que pagó más de cuatro millones de euros para evitar una imputación por fraude fiscal.
Cabe recordar que a raíz de la desclasificación de los documentos sobre el 23F, el PP reiteró su deseo de que el rey emérito regresase a España. Sin embargo, la propuesta no fue secundada por el resto de partidos y, desde Casa Real, se respondió con que podía volver cuando quisiera, pero con una condición: que también fije su residencia fiscal en el país que reinó durante casi 40 años y que ha seguido visitando a menudo desde que lo cambió por Abu Dabi.