El sector cultural estalla contra el triunfalismo del alcalde de Sevilla: “Nuestra situación sigue deteriorándose”
Esta vez no han dejado pasar ni dos días. Si el pasado mes de diciembre la delegada de Turismo y Cultura del Ayuntamiento de Sevilla, Angie Moreno, anunciaba que en enero de 2026 saldría la esperada convocatoria de ayudas para el sector cultural andaluz, “con un incremento del 80% en las subvenciones concurrenciales, alcanzando cerca de dos millones de euros”, el mismo 2 de febrero ese mismo sector, indignado, lanzaba un nuevo comunicado en el que no solo clama contra el abandono de las políticas municipales, sino también contra el paradójico triunfalismo del alcalde, José Luis Sanz.
Hace apenas una semana, en rueda de prensa, Sanz sacaba pecho por la gestión del controvertido Instituto de la Cultura y las Artes de Sevilla (ICAS), defendiendo un incremento de hasta seis millones de euros, con una ejecución presupuestaria del 90 % y un aumento de ingresos de taquilla de un 45 % respecto a 2022. Asimismo, el primer edil destacó como hitos de su gestión el arranque de la programación de la Fábrica de Artillería y la creación del Festival de la Ópera. Una coyuntura según la cual, apostillaba Sanz, el ICAS atravesaba “su mejor momento”.
La reacción del sector no se ha hecho esperar, ni ha sido sorprendente. En el comunicado suscrito por una veintena de asociaciones y colectivos (Asociación andaluza de compañías y profesionales de danza, Asociación de circo de Andalucía, Asociación de directoras de artes escénicas de Andalucía, Asociación de distribuidoras de artes escénicas de Andalucía, Asociación cultural MOSAICA, Asociación Escenarios de Sevilla, Asociación de galerías de arte de Sevilla, Asociación de gestores culturales de Andalucía, Asociación de museología y museografía, Asociación de profesionales de las artes escénicas para la infancia y la juventud de Andalucía, BNV Producciones, Editorial Barrett, Fonoteca de Sevilla. Cultura de la escucha, Gremio de la narración oral en Andalucía, GNOA, Instituto de arte contemporáneo, Mujeres en las artes visuales y Zemos98) discrepan del diagnóstico de Sanz: “Si bien reconocemos que la situación del ICAS arrastra problemas estructurales desde hace años, consideramos que en la etapa actual no se ha producido la mejora que se anuncia públicamente y que, en aspectos relevantes, la situación ha seguido deteriorándose, afectando de forma directa al tejido cultural de la ciudad”.
Espacios y festivales perdidos
En lo que respecta al ICAS, denuncian “una estructura de personal cada vez más limitada, dificultades administrativas recurrentes y una falta de planificación y diálogo que condiciona seriamente el desarrollo de proyectos culturales”, dicen. “El gobierno municipal destaca como logros la activación de nuevos espacios culturales, como la Real Fábrica de Artillería. Pero no se menciona que el Teatro Lope de Vega permanece cerrado desde hace tres años y que ambos espacios culturales siguen sin contar con direcciones artísticas seleccionadas mediante convocatorias públicas. Además, las antiguas Naves de Calatrava, dedicadas históricamente a la danza, han cambiado su uso convirtiéndose en cocheras para la policía municipal, perdiendo su función cultural”.
Asimismo, como contrapeso al Festival de Ópera oponen los programas y festivales que en los últimos años han desaparecido del calendario cultural de la ciudad, como Danza Mobile, Nocturama, Monkey Week, Contemporánea Sevilla Gallery Weekend o el Festival Internacional de Música de Cámara Joaquín Turina, entre otros.
“Los datos externos tampoco avalan el relato institucional”, prosigue el comunicado. “En el reciente ranking 'Lo mejor de la cultura 2025' de la Fundación Contemporánea, elaborado por más de 400 profesionales del sector, los proyectos estrella del gobierno de José Luis Sanz no aparecen entre los más de 500 de todo el país y se confirma la tendencia a la baja de la ciudad tanto a nivel nacional como regional solo salvada por entidades que no dependen del ICAS”.
Transparencia e igualdad
Especial preocupación genera la gestión económica y administrativa del organismo. A pesar de los anuncios sobre mejoras en los plazos de pago, los firmantes subrayan que “persisten retrasos, carencias de comunicación pública de sus propias actividades y falta de previsibilidad que afectan al normal desarrollo de la actividad cultural”, lamentan. “El aumento presupuestario del ICAS en los últimos años requiere además un análisis cualitativo sobre su destino. Parte de los recursos se ha concentrado en grandes eventos puntuales, como el espectáculo navideño Navigalia, con una inversión cercana al millón de euros, mientras que el presupuesto destinado a convocatorias públicas de apoyo a proyectos y espacios culturales ha sido menor de lo prometido, generando un desequilibrio entre el gasto en eventos singulares y el sostenimiento del tejido cultural estable”.
“Al mismo tiempo”, agregan, “se observa un incremento de las subvenciones nominativas, otorgadas de forma directa, frente a las líneas de apoyo a las que se accede mediante convocatorias públicas en régimen de concurrencia. Este desplazamiento reduce la transparencia, la igualdad de oportunidades y la diversidad del tejido cultural beneficiario. La situación se agrava con la gestión de las convocatorias públicas para el desarrollo de proyectos culturales de creación contemporánea y las ayudas destinadas al apoyo de los espacios culturales de la ciudad. La no publicación de estas convocatorias en 2023 y 2025, ha generado una fuerte inestabilidad e incertidumbre sobre la continuidad de numerosos proyectos culturales”.
A ello se suma, según estos colectivos, “la ausencia de espacios estables de interlocución con el sector. Las decisiones unilaterales, la falta de transparencia en los procesos y la inexistencia de mecanismos de evaluación compartida debilitan la confianza entre la administración y los agentes culturales. Asimismo, advertimos del progresivo debilitamiento de las políticas culturales de proximidad: reducción de la programación en barrios, pérdida de programas de mediación cultural y una creciente concentración de recursos en grandes eventos puntuales, en detrimento de procesos culturales sostenidos, diversos y accesibles”.
Diálogo necesario
Así, los firmantes insisten en la necesidad urgente de abrir “un proceso de diálogo real y estructurado que permita reformar los estatutos y el modelo organizativo del ICAS con el mayor consenso político posible y la participación activa del sector cultural, con el objetivo de dotarlo de mayor estabilidad, profesionalización, autonomía y eficacia”. En este sentido, hacen un llamamiento al gobierno municipal, pero también al resto de fuerzas políticas de la ciudad, “para que se sumen a este diálogo constructivo”.
Consultada por este periódico la delegada de Cultura del Ayuntamiento hispalense, afirma que “la valoración realizada por el Ayuntamiento de Sevilla en los últimos días se ha centrado en poner en valor la mejora de la gestión del ICAS, atendiendo a datos objetivos de actividad, ejecución presupuestaria y funcionamiento interno, tal y como destacó el alcalde. Ello no supone desconocer que el ICAS arrastra necesidades estructurales e infraestructuras complejas, ni afirmar que la situación sea perfecta. Al contrario, se es consciente de los retos existentes y del esfuerzo adicional que supone ampliar proyectos, espacios y programación, como la incorporación de la Real Fábrica de Artillería, nuevos festivales o el aumento del presupuesto del organismo”.
“Precisamente en ese contexto de crecimiento es donde se han producido mejoras relevantes en la gestión, que consideramos necesario visibilizar. Todo ello es compatible con seguir trabajando en la mejora del modelo y en dar respuesta a las demandas del sector”, añade la edil. “Asimismo, tal y como se comprometió el Ayuntamiento, las convocatorias de subvenciones públicas se publicarán de manera inminente esta misma semana, reforzando el apoyo al tejido cultural de la ciudad”.