Sting desempolva en la Plaza España los clásicos sonidos de The Police y los recuerdos de toda una generación
Con puntualidad británica, incluso minutos antes de la hora prevista, a las 22:30 horas, y los compases del clásico entre los clásicos 'Message in a bottle' comenzaba Gordon Matthew Sumner, más conocido por su nombre artístico Sting, el primer concierto de su carrera en Sevilla, acompañado en el escenario de Dominic Miller, guitarrista y colaborador histórico, y de Chris Maas a la batería.
Con un formato menos íntimo y sí más enérgico, y una noche más que agradable para lo que se podría esperar, el cantante inglés, con más de 100 millones de copias vendidas entre álbumes y sencillos, empezaba a encandilar a un auditorio nostálgico, ochentero en su mayoría, concentrado en la Plaza de España para acompañar al exmiembro de The Police. Un concierto que servía para poner, además, punto y final a esta edición del Icónica Sevilla Fest.
Más de cuatro décadas de canciones atesora el músico afincado en Londres desde los años 70. Cuatro décadas de una prolífera trayectoria que forma parte de la memoria colectiva de sus seguidores. En el ambiente, los clásicos de siempre –los temas de aquel mítico grupo que permanecen en el imaginario, los que todo el mundo conoce y con los que disfruta– y aquellos otros éxitos de su carrera en solitario. Todo congregado en esta gira que lleva por nombre 'Sting 3.0 World Tour'.
Un mismo artista y dos conciertos
El tema de 'Wrote your name' daba paso a tres de las canciones más conocidas de su antigua banda, y eso, sin duda, se notaba en un público que ha crecido con ellas y que se sabía las letras de principio a fin. Y es que 'Englishman in New York', 'Every little thing she does is Magic' y 'Never coming home' eran y siguen siendo palabas mayores. Admiración y entrega devueltas por el extraordinario bajista de Newcastle: “Muchas gracias, Sevilla. Estamos muy contentos de estar aquí”, decía en un perfecto español.
Un mismo artista y dos conciertos. Canciones más melódicas, con luces tenues en la Plaza, que pedía más contemplación que otra cosa, y temas más movidos, los de su banda –la nuestra–, en los que era imposible permanecer quietos sin cantar sus pegadizos estribillos, como 'Can't stand', “una sorpresa” en este concierto para el propio Sting, como desvelaba Miller: “Él no sabe lo que vamos a tocar ahora”, se animaba el guitarrista, también en español.
Entre medias, 'Fields of Gold' y 'Mad About You', este último tema en solitario del exvocalista y bajista de la banda, lanzado en marzo de 1991 como el segundo sencillo de su tercer álbum de estudio, 'The Soul Cages' y 'Wrapped Around Your Finger', que vio la luz allá por 1983, 'Driven to Tears' y '1000 years'.
A la hora de concierto, tras dejar el protagonismo a Chris Mass con 'Shape of my heart', era el turno de 'Brand New Day', que daría paso a otro clásico, 'So Lonely', para delicia de sus seguidores, que volvían a demostrar que The Police sigue más presente que nunca.
“La banda sonora de nuestras vidas”
En el amplio repertorio del polifacético artista, muy comprometido con las causas sociales y medioambientales, no podían faltar temas como 'Every Breath you take', posiblemente una de sus canciones más famosas, recibida con locura por parte de sus incondicionales. Eso, con permiso de 'Roxanne'. ¿Alguien que no estuviera móvil en mano y cantando la letra? Absolutamente nadie. Como muchos decían: “Es parte de la banda sonora de nuestras vidas”, de los comentarios más repetidos. Ese, y el de su “envidiable estado de forma”.
Máximo nivel de decibelios antes de que abandonaran el escenario y dieran paso al esperado bis con su primer gran éxito internacional y el que acabaría convirtiendo a la banda en superestrellas. Ese inspirado en 1977 por las prostitutas que vio cerca de su sórdido hotel y un viejo póster de la obra Cyrano de Bergerac, basado en la historia de un hombre que se enamora de una trabajadora sexual.
Sin embargo, aún habría tiempo para otro regalo: 'Fragile'. ¡Quién sabe si pudo contribuir la contundente victoria de Inglaterra a Francia (4-0) en el Mundial, en el partido por el tercer y cuarto puesto, que él mismo se encargaría de anunciar sobre el escenario! “Y mañana, España”, añadió de cara a la gran final con Argentina.
Delirio colectivo y nostalgia a partes iguales. La música de la legendaria banda británica desempolvada por espacio de hora y media y, con ella, recuerdos de toda una generación.
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