Defensa devuelve al pionero Emilio Herrera el rango de General del Ejército que Franco le retiró
El Gobierno acaba de devolver a título póstumo al pionero Emilio Herrera Linares el rango de General del Ejército al que ascendió durante la Segunda República pero que nunca fue reconocido por el franquismo. Así consta en Real Decreto publicado este martes en el Boletín Oficial del Estado y al que dio luz verde el pasado Consejo de Ministros. La disposición, firmada por la ministra de Defensa, Margarita Robles, restituye su empleo al ingeniero al que Franco condenó al exilio y a la 'muerte civil' a pesar de haber sido un referente en su campo.
Herrera fue un pionero y desde los comienzos de su carrera se dedicó a la aeronáutica, participando en ascensiones en globo científicas y deportivas. Diseñó, además, la primera escafandra estratonáutica, precursor de los trajes espaciales. El ingeniero y militar se había formado en la Academia de Ingenieros de Guadalajara y se graduó como teniente en 1903. Cuando los sublevados dieron el golpe de Estado contra la República y estalló la Guerra Civil, ya era teniente coronel del Arma de Ingenieros del Ejército hasta que durante la contienda ascendió a coronel y a general en 1938.
Estos nombramientos se produjeron conforme al orden jurídico vigente republicano, pero no fueron reconocidos por la dictadura basándose en el decreto que anuló todas las normas posteriores al 18 de julio de 1936 que no hubieran sido dictadas por los sublevados. Herrera murió en Suiza en 1967 sin que se hubiera restituido su memoria. Católico y monárquico, pero fiel a la democracia cuando los golpistas se levantaron en armas, llegó a ser presidente del Gobierno en el Exilio de la República. Según señala el Real Decreto, Herrera había sido “un referente militar, ingeniero, intelectual, científico y político” llegando a ser nombrado Experto Internacional de Aviación. Sin embargo, como ocurrió con muchos otros profesionales destacados, fue depurado por la dictadura.
El pasado mes de diciembre, los descendientes de Emilio Herrera y su mujer Irene Aguilera, considerada la primera mujer en volar tras aprender a manejar un biplano en 1911, recibieron de manos de la Secretaría de Estado de Memoria Democrática una declaración de reparación y reconocimiento como víctimas de la Guerra Civil y el franquismo. En el documento, que es una figura contenida en la Ley de Memoria Democrática, se reconocía la “violencia y persecución” por motivos políticos o ideológicos sufridas por ambos durante su vida.
Sin embargo, el Real Decreto recientemente aprobado reconoce que este paso es “compatible” con la adopción de otras medidas que “pueda desarrollar el Estado para alcanzar una reparación integral” de su figura. En el caso de Emilio Herrera, la decisión “permite una restitución digna del empleo militar máximo alcanzado” con el objetivo de llegar a un “pleno restablecimiento de sus dimensiones individual y colectiva”. Eso sí, el reconocimiento no tiene efectos de índole económica, estipula el texto, que toma la decisión “en atención a las circunstancias excepcionales, méritos y virtudes militares concurrentes”.