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Madrid protesta por la gestión de los incendios: “La situación es inadmisible y vergonzosa”

Hay causas y responsables. Ese es el mensaje que han proclamado en torno a medio millar de personas, según los convocantes –140, según Delegación del Gobierno–, en la primera concentración que se celebra en la capital tras darse por estabilizado el mayor incendio de la historia de España, que ha afectado a Madrid, Ávila y Toledo. Más de 77.000 hectáreas quemadas mediante y unos recursos que a todas luces han resultado ser ineficientes, los concentrados frente a la Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid han señalado al Ejecutivo liderado por Isabel Díaz Ayuso por negar el cambio climático, pero también al Gobierno central de Pedro Sánchez por “priorizar el gasto militar al social”.

Así lo ha expresado Santiago de la Iglesia, secretario de Organización de CGT Madrid, pasadas las 20.00 horas, cuando en el céntrico número 16 de la calle Alcalá, a escasos 200 metros de la Puerta del Sol, se empezaba a arremolinar la gente. “Esta catástrofe que hemos vivido demuestra que la gestión del entorno rural y forestal deja mucho que desear”, ha añadido. A su alrededor, cánticos que pedían la dimisión de Ayuso y en apoyo a los bomberos forestales. “Menos toreros y más bomberos” ha sido una de las proclamas más coreadas, así como “gastos militares para bomberos forestales” y “basta ya de políticas que matan”.

El sindicalista de la CGT ha señalado al cambio climático como uno de los mayores aspectos que empeora la magnitud de estos incendios. “Es un cúmulo de circunstancias que convierten la situación en un cóctel verdaderamente inflamable”, ha asegurado al referirse a los incendios de quinta generación, “prácticamente inextinguibles”, que asolan España.

Los concentrados se apelotonaban en el triángulo que forma la calle Sevilla con la calle Alcalá, frente a las lujosas Galerías Canalejas, cuando el cegetista ha recordado que por algo los bomberos forestales madrileños han estado un año en huelga, ahora paralizada ante el avance de las negociaciones con la Administración y la patronal, ya que la plantilla está subcontratada a Tragsa. “Aquí no solo hace falta un cambio de color político en el Gobierno, sino atajar la situación con medidas reales que ayuden a fijar población en el medio rural y se favorezcan las profesiones tradicionales que solían contribuir a su mantenimiento”, ha propuesto De la Iglesia.

Bomberos forestales en precario

Otra de las personas que esta tarde noche ha decidido protestar frente a la inacción de los gobiernos, tal y como reza la convocatoria, ha sido Raúl Camargo. Este portavoz de Anticapitalistas, uno de los colectivos que promueven la concentración, ha recalcado que “el incendio más grande de la historia de este país requiere una respuesta social, porque aquí hay causas y responsables”.

Entre los segundos se encuentran, desde su punto de vista, el Ejecutivo central y regional. “Uno por no abordar de forma consecuente el cambio climático y el otro por directamente negarlo”, ha explicado el activista. De todas formas, Camargo ha cargado duramente contra el Gobierno madrileño, en quien recaen las competencias de gestión forestal y la ordenación urbanística. “Exigimos responsabilidades y que cambien radicalmente este tipo de políticas que nos llevan a la quema de nuestros montes, nuestras casas y la extinción de la propia vida. Si no, volverá a pasar lo mismo”, vaticina el integrante de Anticapitalistas.

Bajo la gran cuádriga que corona la sede de la Consejería y las banderas de España, la Comunidad de Madrid y la Unión Europea enredadas en sus mástiles, Camargo ha criticado que la Comunidad de Madrid amenazara con perseguir a aquellos bomberos contratados como personal laboral que se quejaban de no ser movilizados pese a la situación de emergencia que se vivía. “La situación precaria de los bomberos forestales influye en que la respuesta no sea más rápida y no se controle antes la extensión del incendio. El consejero debe dar cuentas inmediatamente y dimitir”, ha subrayado respecto al máximo responsable de la Consejería de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, Carlos Novillo.

Contra el negacionismo

En Sindicato de Inquilinas de Madrid se ha sumado a esta convocatoria en la que Ruth Galán, una de sus portavoces, ha expresado que “la situación es inadmisible y vergonzosa”. La activista considera “crucial” estar en las calles presionando al Gobierno regional y solidarizándose con los bomberos forestales. “Es inaudito que personas que se juegan la vida para salvar la nuestra estén en unas condiciones tan precarias”, ha comentado antes de sumarse a la petición de asunción de responsabilidades políticas.

Desde Greenpeace han remarcado que estamos ante una realidad “inédita”. Según ha explicado a elDiario.es Miguel Ángel Soto, portavoz de Bosques de la organización ecologista, “vemos cómo las comunidades autónomas no pueden gestionar estos incendios que ya pasan de una comunidad a otra”. Más de 60.000 afectados entre evacuados y confinados por estos incendios de Madrid y Ávila son una viva muestra del desastre que pueden llegar a causas las llamas, ha añadido.

Soto también ha criticado que haya fuerzas políticas y tertulianos que arrastren desde hace años el discurso falso y simple de que el monte no se limpia porque los ecologistas no lo permiten. “En lugar de escuchar las necesidades de los profesionales de la extinción, qué se podía haber hecho y no se ha hecho y qué presupuesto necesitamos para evitar que se repita, estamos desmintiendo los bulos que desinforman”, ha precisado.

Desde su perspectiva, se dan las circunstancias para que haya un acuerdo de cariz político mediante el que se destinen más recursos a la prevención y extinción de incendios. “Tenemos la obligación de exigirlo, que los políticos nos hablen de soluciones y desde la ciencia, sin negacionismos”, ha defendido. Esto mismo es lo que ha reclamado esta tarde uno de los concentrados que portaba una pancarta que a favor de un pacto de Estado contra los incendios.

Por un uso colectivo del monte

Marta Moreno se pregunta qué tiene que pasar para que políticos y empresarios empiecen a “cambiar la forma de hacer las cosas”. Eso es lo que demanda esta vecina de Aluche que ve aterrada cómo “nos estamos quedando sin bosques”. “¿No les preocupa tanto a esta gente las ganancias? Pues esto es una gran pérdida de dinero”, se responde a sí misma la también militante de CNT.

Como tantos otros de los activistas que hoy han salido a la calle, ella también se decanta por destacar que “el clima ha cambiado y parece que no nos damos cuenta, porque aquí nadie actúa en consecuencia”. “No se pueden seguir haciendo las cosas como hasta ahora, porque está claro que así no funciona”, ha añadido esta madrileña cuyo entorno de su casa en la sierra norte de Guadalajara se ha visto gravemente afectado por el incendio que comenzó en La Mierla.

La protesta, controlada por dos furgones policiales y que también ha sido convocada por colectivos como Ecologistas en Acción, ha terminado pasados unos minutos las 21.00 horas con la lectura de un manifiesto en el que las organizaciones han señalado directamente al Ejecutivo liderado por Ayuso: “Ha entregado el urbanismo y el territorio a las empresas que solo piensan en el beneficio privado. Los intereses inmobiliarios y comerciales están indiscutiblemente por encima de todo, y el Gobierno reniega de un uso racional y democrático del suelo”. Por otro lado, han criticado que Pedro Sánchez siga “apostando por el postureo climático sin tomar medidas reales”.

En cuanto a las consecuencias para los negacionistas, los colectivos han destacado que “es imprescindible sancionar social y políticamente a quienes trivializan el cambio climático y procesar penalmente a los responsables de las políticas ecocidas”. Por último, han reivindicado que se expropie “el monte sin uso en manos privadas” para darle “un uso colectivo” y han defendido que se ponga en marcha “un control colectivo y popular del territorio”.