Se acabó el amor de tanto temporal: el famoso Arco de los Enamorados de Italia se viene abajo el mismo día de San Valentín

Héctor Farrés

16 de febrero de 2026 15:15 h

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El arco natural de las rocas marinas de Sant’Andrea, en Melendugno, cayó al mar el día de San Valentín tras varios días de temporal en el sur de Italia. La imagen del llamado Arco de los Enamorados, habitual en fotos de pedidas de mano y postales del Adriático, ya forma parte del pasado en la costa de Apulia.

La silueta más fotografiada de la costa salentina se vino abajo tras varias jornadas de tormenta

El arco rocoso se derrumbó el 14 de febrero tras varios días de fuerte oleaje, viento intenso y lluvias persistentes en el sur de Italia. Las autoridades locales explicaron que el mar fue desgastando la estructura hasta que el puente de piedra que unía las dos columnas cedió el sábado. Los primeros paseantes de la mañana del domingo encontraron el hueco vacío, con el arco ya convertido en escombros arrastrados por el agua.

La formación era uno de los puntos más reconocibles del Salento y atraía cada año a miles de parejas que buscaban una foto bajo la roca. La tradición popular cuenta que una pareja murió ahogada allí al quedar atrapada por una marea violenta mientras se besaba. A partir de esa historia, la creencia local sostiene que quienes se besan bajo el arco sellan un amor que no se rompe. Ese simbolismo hizo que el lugar se convirtiera en una parada habitual para turistas y vecinos.

El alcalde de Melendugno, Maurizio Cisternino, describió la pérdida en declaraciones a medios locales y afirmó que “es un golpe devastador al corazón”. En esa misma intervención añadió que “una de las atracciones turísticas más famosas de nuestra costa y de toda Italia ha desaparecido”.

Más tarde expresó su pesar al señalar que “estoy profundamente apenado por lo sucedido, este es un regalo de San Valentín que nadie quería”. También dealizó que no se podrá hacer nada por reconstruirlo de alguna manera: “El Arco de los Enamorados ya no existe”.

Las autoridades municipales señalaron que el viento fuerte, la mala mar y las lluvias intensas de los últimos días fueron debilitando la roca de forma progresiva. Se trata del daño más grave causado por la erosión costera en el paisaje del Salento. Cisternino habló además de la transformación del entorno y declaró que “la naturaleza se ha dado la vuelta y lo que existía hace 30 años ya no existe”. A continuación reclamó recursos al asegurar que “debemos encontrar fondos para una intervención orgánica”. El concejal de Turismo de Melendugno, Francesco Stella, resumió el ambiente que se vive en el municipio asegurando que “es como un funeral”.

Los temporales recientes dejaron destrozos en varias regiones del sur italiano

La caída del arco se produjo en un fin de semana marcado por nuevas alertas meteorológicas en la región de Apulia, que el sábado estaba bajo aviso amarillo tras semanas de tormentas. En los últimos meses, varios ciclones mediterráneos conocidos como medicanes han golpeado el sur del país. En enero, el ciclón Harry provocó olas de nueve metros y vientos de 74 millas por hora que anegaron pueblos enteros y transformaron carreteras en ríos.

Los bomberos atendieron miles de emergencias en Calabria, Cerdeña y Sicilia ese mismo fin de semana. En Cerdeña, los servicios de emergencia rescataron a doce personas, entre ellas una niña pequeña, según informó Il Sole 24. En Fiumicino, en las afueras de Roma, cincuenta familias abandonaron sus casas cuando el Tíber se desbordó e inundó las calles.

El 25 de enero, tras las lluvias torrenciales asociadas al ciclón Harry, un corrimiento de tierra arrancó una ladera completa en Niscemi, en Sicilia, y abrió una grieta de cuatro kilómetros. Varias carreteras cedieron, algunos coches quedaron atrapados y partes del núcleo urbano se deslizaron hacia el valle.

Además, el profesor Christian Mulder, que trabaja en la Universidad de Catania en el área de ecología y emergencia climática, explicó la relación entre el calor del mar y estos episodios especialmente al afirmar que “con el Mediterráneo viviendo algunos de sus años más cálidos registrados en 2025, los mares más cálidos están cargando la atmósfera y alimentando fenómenos extremos”.

La desaparición del arco deja un hueco en la costa y un vacío evidente en la vida del municipio, que ahora mira al mar con otra imagen radicalmente distinta frente a Sant’Andrea.