El actor que mató al presidente Abraham Lincoln y acabó practicando el primer magnicidio de Estados Unidos

El 30 de enero de 1835, Andrew Jackson fue el primer presidente de Estados Unidos en sufrir un intento de asesinato. 190 años después, hasta cuatro presidentes del país en ejercicio han sido asesinados. El último caso, el de John F. Kennedy en 1963, es uno de los más recordados. Hoy incluso se sigue hablando de su familia, especialmente a raíz de Love Story, la serie de ficción sobre el romance entre su hijo y Carolyn Bessette.

Si JFK fue el último, ¿cuándo ocurrió el primer magnicidio de la historia de Estados Unidos? Para dar con la respuesta debemos viajar hasta el 14 de abril de 1865, cuando Abraham Lincoln y su esposa Mary Todd asistieron al teatro sin saber que, esa misma noche, la vida del presidente estaba más cerca que nunca de llegar a su fin.

Todo ocurrió en el Teatro Ford de Washington D. C.

“El Presidente y su esposa asistirán al Teatro esta noche”, anunció el Evening Star, popular diario de Washington, en el número publicado el 14 de abril de 1865. Los Lincoln se trasladarían hasta el mítico Teatro Ford para ver Our American Cousin [Nuestro primo americano], una comedia musical del dramaturgo británico Tom Taylor.

Dispuestos a disfrutar de la obra desde los grandes palcos del segundo piso, decorados para la ocasión con una enorme bandera del país, Abraham y Mary Todd Lincoln no pudieron ver el final del espectáculo. En el intervalo, un hombre apareció por detrás y disparó una única bala a la cabeza del presidente. “¡Sic semper tyrannis! [Así siempre a los tiranos]”, dijo tras el ataque.

El mandatario, que no murió en el acto, fue atendido por un médico militar que se encontraba en el teatro y rápidamente lo llevaron a una casa muy cercana al teatro con el objetivo de que recuperara el conocimiento. Nueve horas después, Abraham Lincoln falleció

¿Quién era Wilkes Booth?

John Wilkes Booth era el nombre del hombre que se encontraba detrás del magnicidio. Se trataba de un actor de la época, miembro del destacado grupo teatral Booth del siglo XIX y simpatizante de los Estados Confederados durante toda la Guerra de Secesión. Las motivaciones de Booth no eran más que políticas e ideológicas: apoyaba al Sur en la Guerra Civil de Estados Unidos, estaba en contra de que se aboliera la esclavitud y culpaba al presidente de la derrota de la Confederación.

Tras el ataque a Lincoln, el ejército de Estados Unidos lanzó una amplia operación de búsqueda para capturar al asesino. Doce días después de que Our American Cousin se estrenara en el Teatro Ford, un soldado estadounidense acabó con la vida de Wilkes con un disparo a sangre fría y por la espalda. La venganza estaba servida.