De Almería a Burgos: los lugares de España en los que se rodó uno de los wéstern más famosos del cine

Durante los meses de julio y agosto de 1966, algunas partes de España se convirtieron en escenario de película. El director italiano Sergio Leone y todo su equipo viajó hasta nuestro país para rodar algunas de las escenas más importantes de El bueno, el feo y el malo (1966), un largometraje que se acabó convirtiendo en unos de los grandes iconos del género del spaghetti western

La primera parada fue Andalucía. El Desierto de Tabernas, ubicado en la provincia de Almería, sirvió como telón de fondo para numerosas escenas al aire libre. La película protagonizada por Clint Eastwood estaba ambientada en el Oeste americano, así que este paisaje árido les permitió rodar varias travesías por el desierto durante las primeras semanas del verano.  

El equipo de la película también se trasladó hasta el Cortijo del Fraile en Níjar, en la misma provincia andaluza, que sirvió para rodar los exteriores de la Misión de San Antonio, un convento religioso convertido en hospital militar lleno de heridos y donde el personaje de Tuco (Eli Wallach) lleva a curar las heridas a El Rubio (Eastwood) tras cruzar el desierto.

De Andalucía al interior

Después de su viaje por Andalucía, Leone y los suyos viajaron hasta la provincia de Burgos, donde tuvo lugar la segunda parte del rodaje. 

Por ejemplo, en el Valle de Arlanza, ubicado a casi 4 kilómetros de Hortigüela, se rodó la batalla del puente de Langstone, la más cara y espectacular de la película. Contó con más de 2000 extras, mientras que la mítica escena del puente volando por los aires tuvo que grabarse hasta tres veces.

El mítico cementerio donde tiene lugar el duelo final se rodó en el Valle de Mirandilla, uno de los más impresionantes de la provincia, ubicado entre las localidades de Contreras y Santo Domingo de Silos. El set, para el que se fabricaron unas 6.000 tumbas, se construyó en apenas unos días gracias a la ayuda de cientos de soldados del ejército español.

Las escenas de la Misión de San Antonio, cuyos exteriores se rodaron en la provincia de Almería, también tuvieron sello de Burgos. La escena en la que se ve a los personajes de Wallach y Eastwood en el interior del convento se rodó en las ruinas del histórico Monasterio de San Pedro de Arlanza, en la localidad burgalesa de Hortigüela.

Aunque todos los exteriores y decorados a gran escala se construyeron y filmaron en España, el rodaje de El bueno, el feo y el malo también tuvo su momento en Italia. Casi todas las escenas en las que los personajes aparecían en interior se rodaron en los emblemáticos estudios de cine italianos Cinecittà, ubicados en la ciudad de Roma.