Arqueólogos desentierran un búnker de la Guerra Fría bajo un castillo inglés
El Castillo de Scarborough suma un motivo más para su visita. Esta fortificación medieval inglesa se levantó para proteger la zona de la invasión escocesa u otras huestes continentales. Más allá de su importancia histórica, la edificación corona un promontorio espectacular que se adentra entre las dos bahías de esta famosa localidad, perteneciente a Yorkshire del Norte, uno de los cuarenta y siete condados de Inglaterra.
Ahora, un grupo de arqueólogos de English Heritage ha descubierto un búnker nuclear construido para protegerse durante la Guerra Fría. Un puesto de observación dentro de las murallas del castillo al que se le había perdido la pista hace décadas.
Una ubicación perfecta
Ante las crecientes tensiones internacionales que se produjeron durante la Guerra Fría, las autoridades inglesas apostaron por la construcción de una red de puestos de vigilancia. El búnker de Scarborough fue uno de los más de 1500 construidos por la Organización de Alerta y Vigilancia del Reino Unido (UKWMO, por sus siglas en inglés).
Estos estaban pensados para brindar refugio básico al personal del Cuerpo de Observadores Reales (ROC, por sus siglas en inglés), encargado de planificar la trayectoria de las posibles bombas nucleares que caerían en el territorio. De hecho, el puesto de vigilancia recién descubierto forma parte de los más de 1500 postes instalados en todo el Reino Unido.
En este caso, se encuentra en el promontorio dentro de los terrenos del Castillo de Scarborough. Según detalla la organización English Heritage en un comunicado, este fue construido en 1963-64 para detectar explosiones nucleares en un momento en que la amenaza de una guerra nuclear era inminente. Se selló y enterró en 1968. Desde entonces, había quedado olvidado, hasta ahora.
El puesto de Scarborough no era diferente a los demás: había equipos para determinar la zona cero de una bomba, su altitud, su potencia y la radiación de la misma. Se construyó con ladrillo y hormigón y, al desenterrarlo, varios de los ladrillos excavados llevaban la inscripción “Scarborough”, al haber sido fabricados en Seamer Road, en las afueras de la ciudad.
“Es una ubicación perfecta: este promontorio ha servido como puesto de observación durante miles de años, desde un asentamiento de la Edad de Bronce hasta una estación de señales romana, un castillo medieval, una batería de artillería de la Primera Guerra Mundial y, aquí, un búnker de hormigón de la década de 1960 que vigila el Armagedón”, resume el jefe de colecciones de English Heritage, Kevin Booth.