China pone en marcha un DNI para robots humanoides y gana trazabilidad en una industria en plena expansión

Un trámite cotidiano revela hasta qué punto resulta necesario acreditar la identidad cuando una administración debe distinguir personas. El documento de identidad permite relacionar a cada ciudadano con un nombre, una nacionalidad y una serie de registros oficiales, lo que facilita trámites legales, sanitarios, fiscales o electorales.

Su presencia es habitual en buena parte del mundo, aunque adopta formatos distintos según el país. España dispone del DNI, Alemania utiliza el Personalausweis, Italia cuenta con la carta d’identità y numerosos estados mantienen sistemas equivalentes. La finalidad común consiste en identificar de forma individual a cada persona para evitar confusiones y atribuir derechos, obligaciones o responsabilidades.

China crea una matrícula propia para los humanoides

China ha decidido trasladar esa idea al mundo de los robots humanoides. Según Xinhua, el país presentó en Pekín una plataforma destinada a gestionar todo el ciclo de vida de estas máquinas mediante un código de identidad único para cada unidad. La propuesta busca que cada robot pueda ser reconocido desde su fabricación hasta su retirada definitiva, igual que ocurre con otros productos sometidos a seguimiento permanente.

La iniciativa persigue varios objetivos a la vez. SCMP explica que las autoridades intentan resolver problemas derivados de la existencia de sistemas de codificación diferentes entre fabricantes, así como las dificultades para reconocer una misma máquina en distintos sectores. También pretenden facilitar la atribución de responsabilidades cuando aparezcan fallos técnicos, incidentes o riesgos relacionados con el funcionamiento de los humanoides. El sistema servirá además para organizar procesos de mantenimiento, certificación, retirada del mercado y reciclaje.

El proyecto aparece en un momento de fuerte crecimiento para la industria robótica china. La Federación Internacional de Robótica sitúa al país como el mayor mercado mundial de robots industriales durante 2024. Las cifras recogidas por la IFR apuntan a 295.000 instalaciones anuales y a un parque operativo superior a los dos millones de unidades. Los fabricantes nacionales alcanzaron además una cuota del 57% dentro del mercado chino, superando por primera vez a los proveedores extranjeros.

La elaboración de este marco técnico implica a numerosos organismos. Un actor destacado es HEIS, comité dependiente del Ministerio de Industria y Tecnología de la Información de China. Los trabajos también cuentan con la participación del Instituto de Normalización Electrónica y de la Sociedad China de Electrónica. Según las autoridades, más de 50 entidades colaboran en el desarrollo de estándares destinados a fabricantes, vendedores, usuarios, importadores, recicladores y organismos de supervisión.

El código reparte 29 caracteres en cuatro partes

El alcance del programa ya supera la fase experimental. Xinhua informa de que la plataforma cubre más de 100 empresas chinas y reúne más de 200 modelos de robots humanoides. Además, se han asignado identificadores a más de 28.000 unidades. Representantes de ciudades como Pekín, Wuhan, Chengdu y Ningbo participaron igualmente en acuerdos vinculados a un mecanismo de cooperación que integra a 20 ciudades relacionadas con la inteligencia artificial y a más de 30 compañías del sector.

El identificador diseñado para estos robots consta de 29 caracteres distribuidos en cuatro bloques. Los dos primeros indican el país de origen. Los cuatro siguientes identifican al fabricante y después aparece un segmento de seis caracteres destinado a definir el modelo y determinadas características técnicas. El último tramo, formado por 17 caracteres, distingue de forma individual a cada unidad.

El objetivo consiste en abandonar el seguimiento por familias de productos para pasar a un control específico de cada robot. Yu Xiuming, subdirector del Instituto de Normalización Electrónica de China, explicó que este sistema ayudará a tratar cuestiones relacionadas con la gobernanza, la vigilancia y la seguridad del sector.

Pese al entusiasmo institucional, los humanoides siguen ocupando una posición reducida dentro de la industria robótica global. MERICS recuerda que todavía representan una parte mínima de la producción total y que su despliegue masivo continúa pendiente.

La propia IFR señala que China figura entre los países con mayor densidad robótica, con 567 robots por cada 10.000 trabajadores, aunque Corea del Sur alcanza 1.220 y Singapur llega a 818. Mientras los humanoides avanzan hacia aplicaciones más amplias, Pekín intenta construir una infraestructura administrativa capaz de identificar cada unidad durante toda su existencia, una estrategia que convierte la trazabilidad en una pieza tan relevante como la inteligencia artificial o la mecánica que incorporan estas máquinas.