Conocido como el “Barón Rojo”, este piloto consiguió derribar hasta 80 aviones enemigos durante la Primera Guerra Mundial

El 2 de mayo de 1892, la localidad de Breslau, en la actual Polonia, dio la bienvenida al recién nacido Manfred von Richthofen. Pocos podían imaginar que aquel chico acabaría convertido en un “héroe” para el ejército alemán después de sus hazañas bélicas durante la Primera Guerra Mundial

Nacido en una familia aristocrática, el joven siguió los pasos de su padre y se alistó en los Ulanos, la famosa caballería alemana. No estuvo mucho tiempo allí porque, una vez estalló la Primera Guerra Mundial, el alto mando prusiano lo mandó a la infantería para que combatiera contra los franceses en la batalla de Verdún.

A Manfred nunca le gustó aquello, y llegó a calificar la guerra de trincheras como algo “inhumano” y, sobre todo, “aburrido”; así que, fascinado por la aviación, solicitó ingresar en la Fuerza Aérea Alemana. Sus primeros pasos como aviador no fueron especialmente brillantes. De hecho, él mismo reconoció en sus memorias que no era un piloto excepcional en sus inicios.

Sin embargo, poco a poco fue mejorando sus habilidades de combate, llegando a llamar la atención del aviador Oswald Boelcke, que lo reclutó para el escuadrón de caza Jagdsstaffel o Jasta 2. Allí siguió perfeccionando su técnica y, tras la muerte en 1916 de Oswald Boelcke, Von Richthofen recibió el mando de la escuadrilla. 

Los 14 aviones que la componían estaban pintados de distintos colores, pero el suyo destacaba al ser de color rojo, elegido para que tanto aliados como enemigos pudieran identificarlo de inmediato en pleno combate. Así se ganó el apodo de “Barón Rojo”, que lo persiguió desde entonces y hasta el último día de su vida. 

Manfred murió en combate con solo 25 años pero, en ese corto período, le dio tiempo a hacer historia. Como comandante de aquella escuadrilla llegó a dirigir 58 misiones en las que derribó 80 aviones, batiendo el récord de la Primera Guerra Mundial. Al finalizar la campaña, su unidad había derribado 644 aviones y sufrido apenas 56 bajas.

Su historia se llevó al cine

La primera película que llevó la vida de Manfred a la gran pantalla fue El Barón Rojo (1971), un filme estadounidense dirigido por Roger Corman que reconstruyó las hazañas bélicas del alemán. La trama no solo se centró en su época como “héroe de guerra”, sino también en sus inicios como piloto de combate y la obsesión que desarrolló el aviador canadiense Arthur Roy Brown con la idea de enfrentarse a él y derribarlo. 

Sin embargo, la película más conocida sobre Von Richthofen se estrenó en 2008 y fue una producción alemana dirigida por Nikolai Müllerschön. La película intentó mostrar el lado más humano del piloto a través de la evolución de su personaje, que pasa de ver el combate aéreo casi como un deporte entre pilotos a cuestionarse hasta qué punto el ejército alemán ha utilizado su figura como propaganda.