España deja de dominar 'sus' torneos de tenis

Àlex Gonzàlez

30 de abril de 2026 14:12 h

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Rafa Jódar plantó cara al todopoderoso número 1 del mundo, Jannik Sinner, en los cuartos de final del Mutua Madrid Open, pero terminó eliminado. El tenista español de 19 años hizo un muy buen partido, pero en los momentos críticos la diferencia de nivel se impuso: 6-2 y 7-6(0) para el italiano, que al terminar el duelo escribió en la lente de la cámara “What a player” (“¡Qué jugador!”), en referencia al madrileño, y después ante los micrófonos se deshizo en elogios: “Es un jugador increíble. España siempre ha tenido jugadores increíbles y ahora tiene uno más”. No obstante, con la derrota de Jódar se fueron también las últimas opciones de un campeón español en los torneos de casa. En el cuadro femenino no queda representación española. En dobles, tampoco. Algo que ocurrió también en el Trofeo Conde de Godó de Barcelona. Este hecho es tan poco habitual que hay que remontarse once años atrás para encontrar un precedente: la última vez que España se fue de vacío en ambos torneos, en todas las modalidades, fue en 2015.

Ese año, Pablo Andújar perdió la final del Godó ante Kei Nishikori y Rafa Nadal no pudo con Andy Murray en el Mutua. Además, Garbiñe Muguruza y Carla Suárez perdieron la final en Madrid ante DellAcqua y Shvedova. Así que en 2015 ningún español, ni en dobles ni en individual, levantó nada ni en Barcelona ni en la Caja Mágica. Pero fue un paréntesis, una excepción. En 2016 Nadal volvió a ganar en Barcelona, y la racha volvió a empezar como si nada. En 2026, la sensación es diferente: no parece un accidente de calendario, sino el primer síntoma de un cambio de ciclo.

La era en que España era imbatible en casa

Para entender lo que está ocurriendo hace falta mirar atrás. Entre la creación del torneo de Madrid, en 2002, y 2025, solo hubo dos años (2002 y 2015) sin ningún título español en ninguna de las modalidades de estos dos torneos. Dos años de 23. Ganar se convirtió en algo normal.

El Godó fue durante dos décadas prácticamente un feudo español. Ferrero lo ganó en 2003, Moyà en 2004, y a partir de 2005 llegó Nadal: doce títulos en Barcelona, solo interrumpidos cuatro veces por tenistas extranjeros entre 2005 y 2023. Alcaraz añadió dos más en 2022 y 2023. En Madrid, Nadal sumó cinco títulos, Alcaraz otros dos, y Granollers ganó el dobles en 2021 y 2025. Incluso Bucsa y Sorribes sumaron su granito de arena en 2024. Siempre había alguien.

¿Qué ha pasado en 2026?

La explicación de 2026 tiene dos nombres propios. El primero es Nadal, retirado en noviembre de 2024. El segundo es Alcaraz, que llega a esta primavera tocado: se retiró del Godó en octavos por una lesión en la muñeca derecha que, según sus propias palabras, resultó ser “un poquito más seria de lo que esperábamos”, y ya no disputó el Mutua Madrid Open.

Sin Nadal, que en tierra batida era prácticamente invencible, y sin Alcaraz, el mapa del tenis español en 'casa' queda más expuesto. Davidovich, Munar o Pedro Martínez son jugadores muy buenos, pero aún les falta un pequeño paso para poder ganar un ATP 500 o un Masters 1000. Jódar, que llegó a semifinales del Godó con apenas 19 años, es una gran promesa y tiene muy buena pinta, pero todavía no es un jugador que puede ganar este tipo de torneos.

En el circuito femenino el panorama es todavía más complicado. El WTA 1000 de Madrid, disputado en la Caja Mágica desde 2009, nunca lo ha ganado una española en individual. Badosa, que es la gran esperanza del tenis femenino español, está lejos de su mejor nivel y por ahora no le da para pelear por torneos importantes. La única excepción española reciente fue el dobles de Madrid 2024, cuando Sorribes y Bucsa ganaron por primera vez.

Lo que está pasando no es solo un tema de lesiones o de un calendario exigente. Es el reflejo de una generación que salvó Alcaraz, aún no está lista para ser importante y dar que hablar en las instancias finales de los grandes torneos del circuito. Y mientras tanto, Fils, Rune, Ruud y Sinner se han ido adueñando de títulos en torneos en los que durante veinte años España dominó con puño de hierro.