Alcaraz y Jódar intentarán mantener un récord en el Godó que dura 30 años
El Trofeo Conde de Godó ya ha arrancado en Barcelona con la mirada puesta en coronar a un nuevo campeón, ya que Holger Rune, el vigente campeón, está ausente por lesión, y en un récord que se mantiene desde hace casi tres décadas. En un torneo históricamente dominado por el tenis español, la presencia de Carlos Alcaraz y Rafa Jódar es clave para evitar un cambio de tendencia.
El debut de Alcaraz ayer no dejó lugar a dudas. El número uno del mundo se impuso con solvencia al finlandés Otto Virtanen (6-4 6-2), confirmando su condición de gran favorito al título. Jódar, por su parte, se ha convertido en la otra esperanza nacional tras superar a Jaume Munar en su estreno. Su meteórica irrupción en en el ránking ATP suma un valor inesperado a un cuadro en el que la representación española se ha reducido a solo dos jugadores.
Un récord vigente desde 1996
Más allá de los resultados que se están produciendo en pista este año, esta edición está 'condicionado' por una estadística significativa: desde 1996 no se encadenan tres campeones consecutivos de nacionalidad no española. Esa racha se ve ahora amenazada tras los triunfos del noruego Casper Ruud en 2024 y del danés Holger Rune el año pasado. Si en esta edición vuelve a imponerse un jugador extranjero, este curioso récord se romperá.
Este dato, además, tiene mayor relevancia si se tiene en cuenta que no siempre fue así. Durante las décadas de los 80 y principios de los 90, el Godó estuvo dominado por jugadores internacionales como Lendl, Wilander o Muster, en una época en la que el tenis español aún no había consolidado su hegemonía en tierra batida.
El cambio de ciclo llegó posteriormente, con una generación que convirtió el torneo en territorio habitual para los locales. Juan Carlos Ferrero, Carlos Moyá, Tommy Robredo o como no, el rey de la tierra batida, Rafa Nadal, han mantenido a raya a los tenistas visitantes que querían inscribir su nombre en este mítico torneo.
Rivales de altura y un camino exigente
El siguiente obstáculo para Alcaraz será Tomás Machác, un rival incómodo que puede poner en serias dificultades al murciano. El checo, que ha llegado a estar top-20 y que a sus 25 años aún está en crecimiento dentro del circuito, será una buena piedra de toque para el gran favorito al título.
En este contexto, el papel de Alcaraz es determinante. Considerado el heredero natural del dominio español en el Godó —acumula ya dos títulos y una final perdida—, su rendimiento marcará en gran medida las opciones de mantener el récord. Jódar, mientras tanto, afronta el reto sin la presión del favoritismo, pero con la oportunidad de consolidarse como una de las grandes promesas del tenis nacional. Delante tendrá al argentino Camilo Ugo Carabelli, rival al que ya se enfrentó en semifinales del ATP de Marrakech hace dos semanas, donde sumó su primer título ATP.
El cuadro, además, cuenta con amenazas de primer nivel como Alex de Miñaur, número 7 del mundo, y Lorenzo Musetti, número 9, dos jugadores capaces de dar guerra a cualquiera en tierra batida. Además también están Fils y Rublev, que pese a no encontrarse en su mejor momento siempre son rivales temibles. Pese a las bajas importantes de última hora, como por ejemplo Ruud, Aliassime o Vacherot, la presencia de grandes jugadores en el Barcelona Open Banc refuerza la idea de que el torneo está creciendo y ha ganado en igualdad, dejando claro que el dominio español ya no es tan incontestable como en décadas pasadas y el curioso récord del que hablamos, peligra.
0