Un Roland Garros histórico: habrá un nuevo campeón de Grand Slam
Roland Garros 2026 ya es histórico incluso antes de que termine. Por primera vez en varios años, el torneo parisino coronará a un campeón inédito de Grand Slam. La sorprendente e inesperada eliminación de Jannik Sinner, la ausencia de Carlos Alcaraz por lesión y las derrotas de Novak Djokovic y Daniil Medvedev han dejado el cuadro masculino sin ningún jugador que haya conquistado previamente uno de los cuatro grandes torneos del circuito. Así que, el afortunado que levante la Copa de los Mosqueteros el 7 de junio estrenará también su palmarés en los majors.
La situación resulta especialmente llamativa porque llega después de un periodo marcado por el dominio aplastante de Alcaraz y Sinner. En los últimos años, el tenis masculino tiene a sus dos dominadores sometiendo al circuito sin que nadie consiga plantarles cara. Carlos Alcaraz y Jannik Sinner se habían repartido prácticamente todos los grandes tíulos, convirtiéndose en los referentes absolutos de una nueva generación que parece destinada a monopolizar los Grand Slams durante mucho tiempo.
Un pequeño parón en esa hegemonía
La edición de este año comenzó precisamente con Sinner como principal favorito. El italiano llegaba tras una sólida temporada sobre tierra batida y aparecía como el gran candidato a conquistar París. Más aún teniendo en cuenta que había conseguido algo inaudito en la historia: ganar los primeros cinco Masters 1000 del año. Por el otro lado del cuadro, la baja de Alcaraz, actual campeón, daba más opciones a los outsiders.
Sin embargo, las sorpresas fueron acumulándose ronda tras ronda. La eliminacion de Sinner a manos de Juanma Cerúndolo, tras un golpe de calor cuando estaba a dos puntos de la victoria, abrió una puerta inesperada para el resto de aspirantes. Ademas, la eliminación del incombustible Djokovic terminó de confirmar un escenario impensable hace apenas unas semanas: un cuadro completamente abierto en el que ninguno de los tenistas sabe todavía lo que significa ganar un Grand Slam.
Para entender lo que significa esto, hay que añadir contexto. Desde el Open de Australia de 2024, cuando Jannik Sinner conquistó el primero de los 4 grandes títulos que de momento ha ganado, ningún jugador había estrenado su casillero en un major. Desde entonces, los trofeos se habían repartido entre Alcaraz, que se estrenó en 2022, y Djokovic.
Otro precedente que se remonta a Nadal
Si nos centramos exclusivamente en Roland Garros, el dato es todavía más impresionante. La última vez que un tenista ganó en París el primer Grand Slam de su carrera fue Rafa Nadal en 2005. Aquel torneo marcó el inicio de una de las mayores dinastías de la historia del deporte, con el español sumando un total de catorce títulos sobre la arcilla francesa, convirtiendose en el rey indiscutible de la tierra batida.
Desde entonces, todos los campeones de Roland Garros ya habían levantado previamente algún Grand Slam. Federer, Djokovic, Wawrinka, Federer o el propio Alcaraz levantaron la copa en París teniendo ya otras majors en su vitrina. Por lo tanto, durante más de dos décadas, la Philippe-Chatrier no ha sido el escenario del nacimiento de un nuevo campeón de Grand Slam. En 2026 se vuelve a reiniciar ese marcador.
Más allá de quién termine levantando el trofeo, Roland Garros ya ha garantizado un cambio en la historia reciente del tenis. Un nuevo nombre se incorporará a la lista de campeones de Grand Slam y pondrá fin a una etapa marcada por el dominio de unos pocos. 21 años después de que Nadal conquistara en París el primero de sus grandes títulos, la capital francesa volverá a presenciar el nacimiento de un nuevo campeón.