Descubren cómo murió el Tyrannosaurus rex más grande del mundo hace 66 millones de años
Un grupo de expertos ha encontrado nuevos detalles sobre los últimos momentos de vida del Tyrannosaurus rex más grande encontrado hasta la fecha. El protagonista se llama Scotty, un ejemplar descubierto en Saskatchewan (Canadá) que murió hace unos 66 millones de años y que, antes de fallecer, recibió una importante herida en una costilla.
Utilizando una técnica de imagen que emplea neutrones desarrollada en el Oak Ridge National Laboratory (ORNL), en Estados Unidos, los científicos pudieron observar el interior del hueso fosilizado sin alterar las estructuras que todavía se conservan dentro de él. Lo que encontraron está ayudando a obtener nueva información sobre la vida en la Tierra durante el Cretácico Superior.
“Es como ganar la lotería”, dijo Mauricio Barbi, profesor de física de la Universidad de Regina en Saskatchewan, en un comunicado publicado a principios del mes de septiembre. “La costilla de Scotty contiene una vasta red de vasos sanguíneos mineralizados que nunca antes se había observado en un fósil”.
Los análisis realizados en él muestran que, tras atacar a un triceratops, Scotty fue atravesado por un asta en el costado, cuyo cuerno desgarró la piel y el músculo hasta destrozarle una costilla. Cuando el T. Rex sufrió aquella fractura, “la sangre rica en hierro fluyó hacia la zona, formando vasos sanguíneos que favorecieron la cicatrización”, explican los investigadores.
Aunque el hueso llegó a mostrar ciertas señales de recuperación, el proceso no llegó a terminar antes de que el gigantesco animal muriera. “Antes de que su costilla rota sanara por completo, Scotty murió en una marisma salina, lo que ralentizó la descomposición y contribuyó a la preservación de la delicada red de vasos sanguíneos”, compartieron los científicos en la nota de prensa.
Cómo era Scotty
Con una altura de 4 metros hasta la cadera y una longitud de más de 13 metros, Scotty era un depredador imponente incluso para su especie. Se estima que, en total, este dinosaurio pudo pesar alrededor de 8.870 kilos, casi nueve toneladas, lo que lo sitúa entre los ejemplares de Tyrannosaurus rex más grandes conocidos.
Los restos de Scotty fueron encontrados en el valle del Frenchman River, una zona especialmente rica en fósiles de dinosaurios, y los investigadores no tardaron en concluir que el enorme reptil tenía alrededor de 30 años cuando murió, una edad considerable para un T. rex.