El día que Kathrine Switzer cruzó la meta e hizo historia en el atletismo como la primera mujer en correr una maratón

El 19 de abril de 1967, Kathrine Switzer cambió la historia del deporte para siempre. Aquella tarde, la deportista estadounidense se convirtió en la primera mujer en correr la maratón de Boston con dorsal, cruzando la línea de meta 4 horas y 20 minutos después de haber recorrido 42 kilómetros y 195 metros.

No intentaba demostrar nada. Me encantaba correr y sabía que para otros que habían corrido el maratón de Boston, había sido una gran experiencia. En aquel momento, no existían los maratones de Nueva York, Chicago o Londres, y fuera de los Juegos Olímpicos, para los corredores, Boston era el gran reto y algo muy especial. Quería formar parte de él”, explicó la atleta a Forbes en una entrevista por teléfono.

Switzer no quería demostrar nada, pero acabó haciendo algo que claramente no era lo habitual en la época. Entonces se decía que las mujeres no eran fisiológicamente capaces de correr 42 kilómetros, que este tipo de carreras podían transformar para siempre su cuerpo. “La percepción que se tenía de las mujeres era que te iban a salir piernas enormes, vello en el pecho y se te iba a caer el útero”, declaró también a Sky Sports News.

Del entrenamiento a cruzar la meta

Quien inspiró a Switzer para obviar todos los prejuicios de la época y conseguir el dorsal fue el exmaratonista Arnie Briggs, entrenador voluntario en la Universidad de Syracuse que la tomó bajo su protección cuando ella apenas tenía 19 años. Este contaba sus experiencias en la carrera de Boston durante los entrenamientos, unas historias que fueron suficientes para animar a Kathrine.

Después de meses entrenando, Switzer llegó a la ciudad junto a su novio Tom Miller, que también decidió participar en la maratón, y consiguió el dorsal tras inscribirse con sus iniciales KV, de Kathrine Virginia. Más de 600 corredores dieron la salida a la Maratón de Boston el 19 de abril de 1967, pero no todo fue tan tranquilo como Switzer esperaba.

“En el momento de la carrera, estaba aterrorizada, ya que el oficial de la carrera apareció de repente e intentó empujarme, agarrarme el dorsal, gritándome e insultándome. Pero como se puede ver en la foto, mi novio le dio un puñetazo, mientras que detrás de él, mi entrenador le gritaba: ‘Déjala en paz, déjala terminar'. Yo solo quería correr”, compartió la protagonista con Forbes, recordando la icónica imagen que se viralizó de su participación.

Kathrine solo tenía 20 años en el momento en que cruzó la meta, pero cambió la historia del atletismo para siempre con su dorsal 261. No dejó de correr y, en 2017, 50 años después de su primera gran carrera, volvió a correr la Maratón de Boston a la edad de 70 años.