Edith Head, la gran dama que vistió a las estrellas más rutilantes de Hollywood

Grace Kelly en La ventana indiscreta, Audrey Hepburn en Vacaciones en Roma y Kim Novak en Vertigo. Tres grandes divas de Hollywood lucen en estas películas algunos de los vestidos más emblemáticos de la historia del cine. Y los tres tienen algo en común: el nombre de la diseñadora que los creó para ellas. Se llamaba Edith Head y fue una de las diseñadoras de vestuario más influentes. Más, incluso, si tenemos en cuenta que, durante décadas, fueron los hombres los que ocuparon los lugares de mayor prestigio del mundo de la moda.

Edith Head es un caso único. A día de hoy, se mantiene todavía como la mujer que más Oscars ha ganado, un total de 8 estatuillas por sus vestuarios para películas como Eva al desnudo, Vacaciones en Roma o El golpe. Es, además, la quinta persona con más nominaciones en la historia, con un total de 35. Sus vestidos aparecen en más de un millar de títulos. Unos datos que ya de por sí nos hablan de su relevancia y de la importancia de su aportación a la hora de crear la imagen de las estrellas de Hollywood, especialmente en las décadas de los 40, 50 y 60.

Una mujer audaz

Edith Head no habría llegado a lo más alto de la industria del cine si no hubiese destacado por su carácter atrevido y audaz. Nacida en 1897, se formó como profesora de francés, por lo que nada parecía indicar el camino que seguiría su vida. Sin embargo, en 1924, Head dio un primer paso en una nueva dirección. Buscando un trabajo de verano para sacarse un dinero, respondió a un anuncio de la Paramount donde se buscaba a una artista de bocetos. Como tenía conocimientos de arte muy básicos, no dudó en mostrar como propios una serie de dibujos de sus compañeros de estudios.

Así consiguió su primer trabajo, aunque pronto tuvo que confesar su engaño. Su jefe, el diseñador Howard Greer, lejos de despedirla, la tomo como asistenta personal. Su dominio de la lengua francesa le permitió actuar como mediadora con equipos de costureras y estrellas extranjeras. Y, poco a poco, empezó a aprender confección desde lo más bajo.

Su gran oportunidad llegó en 1933, cuando la famosa actriz Mae West exigió un vestuario que moldeara su figura y resaltara su sensualidad en la película She Done Him Wrong (1933). Head creó unos vestidos realmente ajustados que causaron sensación y que contribuyeron a convertir la película en un éxito en taquilla. Para la diseñadora, sería el inicio de una larga carrera de prestigio.

En 1938, el jefe del departamento de vestuario de Paramount, Travis Banton, dejó el estudio. Edith Head tomó el mando y se convirtió, de esta manera, en la primera mujer en este cargo en un gran estudio de Hollywood. Como diseñadora de vestuario, se caracterizó por saber analizar el cuerpo de las actrices y detectar rápidamente que era lo que necesitaban, lo que tenían para resaltar y lo que se tenía que ocultar, y como adaptarlo a cada guion.

Diseños icónicos

De la trayectoria de Edith Head, destaca la colaboración estrecha que mantuvo con algunas de las estrellas más importantes de su época. Entre ellas, quizás la más relevante fue la que mantuvo con Grace Kelly, la futura princesa de Mónaco, con la que le unió una profunda amistad.

Su colaboración se inició con el clásico de Alfred Hitchcock, La ventana indiscreta (1954), donde la actriz lucía un estilo inspirado en la alta costura europea. Head también diseño el vestido que Grace Kelly lució en 1955 para recoger el Oscar, además de encargarse de todo el equipamiento para su boda con el príncipe Rainiero de Mónaco y su luna de miel.

Otra colaboración clave fue la que Head mantuvo con Audrey Hepburn, auténtico icono de la moda en los años 50 y 60. Para ella creó los vestidos de la icónica Vacaciones en Roma (1953) y también el vestido que llevaba al recoger su Oscar en 1954. Sin embargo, la irrupción de Givenchy, que poco a poco acaparó el interés de Audrey Hepburn, marcó negativamente su relación con Edith Head.

Otras grandes estrellas recurrieron a Edith Head para lucir dentro y fuera de las películas. Es el caso de Bette Davis y Elizabeth Taylor, entre muchas otras.

Una imagen icónica

Algunos de los trajes más icónicos de la historia del cine llevan la firma de Edith Head. Lo que quizás no es tan sabido es que ella misma también supo convertirse en un personaje icónico y mediático, gracias a su aspecto. Head lucía un característico flequillo recto y unas grandes gafas oscuras, que la hacían inconfundible allí donde iba.

De hecho, su imagen inspiró, muchos años después de su muerte en1981, a uno de los personajes más entrañables de la factoría de animación Pixar. En concreto, los animadores se basaron en el peinado y las gafas de Edith Head para crear el divertido personaje de Edna Moda, que aparece en la película Los increíbles (2004). Edna Moda es también una diseñadora de vestuario que se encarga de crear los trajes para superhéroes. Un bonito homenaje para la diseñadora de moda más famosa e influente de Hollywood.