El “fracaso” de 'La Casa de Papel' que pocos recuerdan: antes de llegar a Netflix “se estrelló” en la televisión en abierto

Los datos no fueron del todo malos. Cuando se estrenó en mayo de 2017, La casa de papel consiguió un 25,1% de cuota de pantalla y 4.090.000 espectadores en Antena 3, convirtiéndose en el mejor estreno de ficción en España de los dos años anteriores. Sin embargo, en solo una semana, la serie había perdido un millón de espectadores (18,4% y 3.041.000 espectadores). Y siguió perdiendo fuelle.

Tras un parón de cuatro meses, coincidiendo con las vacaciones de verano, llegó a la televisión en abierto la segunda parte, que vivió en primera persona cómo la audiencia se iba distanciando cada vez más de la ficción creada por Álex Pina. El capítulo final de aquella primera, y en principio única, temporada consiguió un 12,1% y 1.798.000 espectadores. 

La casa de papel no es una serie pensada para arrasar en audiencias”, llegó a decir Pina en aquella época. Ni él ni nadie podía imaginar que aquella historia terminaría siendo una de las producciones españolas con alcance internacional más relevantes de todos los tiempos. Y todo gracias a que Netflix adquirió sus derechos de transmisión global ese mismo año. 

Días después de que aquella primera temporada llegara a la plataforma de streaming, la compañía anunció que ya era la serie de habla no inglesa más vista de su historia. Tan solo un mes después de aquello, adquirían los derechos para producir más temporadas y seguir desarrollando esta historia. Una historia que, casi diez años después de su estreno, sigue en expansión

¿El error estuvo en la espera?

Después de que la serie protagonizada por actores como Álvaro Morte, Úrsula Corberó, Pedro Alonso y Alba Flores se convirtiera en un éxito global más allá de España, fueron muchos los que se cuestionaron qué era lo que había fallado para que esta no llegara a triunfar del todo en su paso por el canal de Atresmedia. También sus creadores pasaron por este momento de reflexión. 

Javier Gómez tiene su propia versión de lo que ocurrió entonces. El jefe de guionistas y coproductor ejecutivo de La Casa de Papel compartió una entrevista para Infobae Colombia que la serie estaba pensada para “un consumo impulsivo, no un consumo de pararse cada semana”. En la conversación con el medio, Gómez recordó que, durante la etapa en Antena 3, los capítulos salían semanalmente, acompañados de la típica publicidad en televisión, y eso no funcionaba con la historia que habían desarrollado. 

“El espectador no toleraba esperar al miércoles a las 10 de la noche o a las 11 para ver un capítulo. La gente quiere tener el control (...). Uno se terminaba un capítulo de la serie y no quería esperar para verse el siguiente. Era adictiva, no quería esperar ocho días para volver a cogerle el hilo”. La plataforma ofreció al espectador exactamente eso: la posibilidad de hacer maratón y, en unas pocas horas, saber cómo terminaba el plan de El Profesor.