El hallazgo en el yacimiento de la Ermita del Rebollar que podría cambiar por completo la comprensión de El Boalo en Madrid
El yacimiento de la Ermita del Rebollar sigue dejando sorpresas a medida que se suceden las campañas de excavación. En su octava edición, voluntarios y especialistas han descubierto que todo el cerro “estaba cubierto de tumbas” cuyas estructuras y detalles analizarán en las próximas semanas, un hallazgo que “podría cambiar por completo la comprensión del pasado de El Boalo”.
Destacan la “gran densidad” de tumbas localizadas, algunas de ellas dobles, otras pertenecientes a individuos juveniles y muchas de adultos, lo que “sugiere que ésta no era una necrópolis aislada”, sino que podría haber sido “un espacio mucho más complejo”.
Desde el consistorio destacan que, si esta hipótesis se confirma en las próximas semanas, estaríamos ante un “hallazgo de gran relevancia arqueológica e histórica”, ya que permitiría reconstruir no solo cómo enterraban sus muertos los habitantes de la zona, sino también ofrecería información relevante sobre cómo vivían, se organizaban y se relacionaban con su entorno en este punto tan estratégico de la Sierra de Madrid.
Tampoco descartan que se estén excavando los restos de un asentamiento histórico completo, que integraba viviendas, espacios de culto y una intensa actividad funeraria en un mismo lugar.
De esta forma, el Cerrillo de El Rebollar, ubicado al suroeste de la localidad de El Boalo, a los pies de la Sierra de Guadarrama de la Comunidad de Madrid, podría revelarse como un núcleo poblacional clave en la comprensión de la ocupación humana en la región.
Visitable en un futuro
La campaña se mantendrá hasta finales de verano, con voluntarios y expertos que están trabajando en el entorno de la ermita que data entre los siglos VII y VIII aunque, tras una fase de abandono, siguió ocupándose hasta el siglo XVI.
En paralelo a la expedición en marcha y a la evaluación de los nuevos hallazgos, el consistorio trabaja para que esta zona sea visitable en un futuro mediante a la instalación de pasarelas y un centro de acogida de visitantes que acercará este pasado “fascinante” a todos los públicos.