Hubo un tiempo en que Hollywood apostó por los efectos caleidoscópicos y esta escena de 'Desfile de candilejas' es el mayor ejemplo
En los años 30, Hollywood vivió una revolución visual y, en parte, esto fue gracias a Busby Berkeley y sus números musicales. El coreógrafo y director estadounidense planteó algo completamente rompedor para la época: utilizar la cámara como parte integral de las coreografías que aparecían en películas musicales.
Berkeley no se conformaba con filmar a los bailarines en el escenario moviéndose de un lado para otro al ritmo de la música. Su mirada iba más allá, e imaginaba patrones geométricos en movimiento que solo podían ser capturados desde una vista cenital, es decir, colocando la cámara encima de los protagonistas.
Sus números musicales transformaban a decenas o incluso cientos de bailarines en un espectáculo caleidoscópico: los cuerpos en movimiento formaban círculos, espirales y otras formas geométricas en perfecta sincronía, creando una ilusión óptica impresionante para una época en la que no había más efectos especiales. Para entender exactamente el efecto que conseguía, lo mejor es ver su trabajo en acción.
El ejemplo de 'Desfile de candilejas' y otros
Uno de los ejemplos más claros de lo que hablamos lo encontramos en Footlight Parade (Desfile de candilejas, en español), película musical dirigida por Lloyd Bacon que se convirtió en una de las más taquilleras estrenadas en 1933. En concreto, podemos verlo en la escena de natación sincronizada, en la que cientos de bailarinas se despliegan en una piscina formando figuras imposibles.
Poner en pie la escena fue todo un reto. En lugar de filmar el número musical desde un ángulo fijo, Berkeley decidió que era necesario poner las cámaras en movimiento sobre pértigas y monorraíles. Para el rodaje, que duró seis días y requirió bombear 76.000 litros de agua por minuto, utilizó una piscina de 12 x 24 metros que ocupaba todo un estudio.
No era la primera vez que Berkeley experimentaba con esta forma de incorporar un número musical al cine. Ya lo había hecho meses antes cuando se estrenó 42nd Street (Calle 42, en español), la primera película del coreógrafo para Warner Bros, en la que también incorporó coreografías filmadas desde ángulos cenitales para enseñar sorprendentes formaciones humanas.
A pesar de su enorme influencia en los años 30, la carrera de Busby Berkeley comenzó a decaer a partir de la década de 1940: los gustos del público cambiaron y Hollywood decidió apostar por otro tipo de musicales. En 1962, se estrenó Billy Rose's Jumbo, el último largometraje en el que este genio de los musicales participó como coreógrafo.