Llegó a ser uno de los hospitales más longevos de España y hoy tiene uno de los patios más bonitos de Jaén
Si paseamos por el casco antiguo de Jaén, podemos disfrutar de monumentos y otros espacios emblemáticos como la Catedral, la judería o los antiguos baños árabes. Entre todos ellos destaca también el antiguo Hospital de San Juan de Dios, uno de los edificios históricos más importantes de la ciudad andaluza.
Situado en la Plaza de San Juan de Dios, este edificio llama la atención por su imponente arquitectura y por su gran patio central, considerado uno de los mejores ejemplos del Renacimiento en Jaén. Pero más allá de la parte visual, este lugar tiene siglos de historia, ya que sus inicios se remontan a finales de la Edad Media.
Este hospital nació de la unión de otros dos, el de la Santa Misericordia y el de San Lázaro, que en el año 1619 fueron entregados por el cabildo municipal a la Orden de San Juan de Dios, una congregación dedicada al cuidado de los enfermos y a la asistencia social. Desde entonces, se convirtió en el principal centro hospitalario de la ciudad.
“Esta institución sanitaria, llegó a ser con el transcurso del tiempo, uno de los hospitales más longevos dentro de la historia española, y el de mayor solera en Jaén”, recuerda la Diputación de la ciudad. Sin embargo, todo cambió para este lugar en 1973, cuando todas sus instalaciones fueron trasladadas al nuevo Centro Hospitalario Princesa Sofía.
La corporación señala que el antiguo Hospital de San Juan de Dios quedó en ese momento “abandonado, expuesto al robo y pillaje, y casi arruinado”. Hubo que esperar varias décadas para que el edificio se recuperara tras diversas iniciativas impulsadas por la Diputación Provincial en 1992, con Cristóbal López Carvajal como presidente.
De hospital a centro cultural
Gracias a esta intervención, el antiguo hospital pudo transformarse en un centro cultural y administrativo sin perder su identidad histórica. En la actualidad alberga actividades culturales y exposiciones, y es sede de algunas instituciones como el Instituto de Estudios Giennenses, el Consejo Económico y Social de la Provincia y el Centro Documental de Temas y Autores Jiennenses.
En su interior se puede visitar la antigua capilla, una biblioteca, salas de exposiciones y reuniones, y una pequeña cafetería. Sin embargo, su principal atractivo es el patio renacentista ajardinado, construido entre los siglos XVI y XVII y rodeado por galerías de dos alturas sostenidas por columnas de piedra. Tras la restauración del edificio, este recuperó gran parte de su aspecto original y hoy es uno de los espacios más admirados del monumento.