La incansable lucha de Silvia, la perrita que se quedó sin protectora por los daños de las últimas borrascas

Raquel Sáez

24 de marzo de 2026 13:51 h

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Oriana, Pedro, Regina, Goretti, Harry, Ingrid, Nils, Leonardo o la reciente Therese, que ha afectado especialmente al archipiélago canario. Son solo algunas de las borrascas de alto impacto que han pasado por nuestro país en lo que va de temporada, provocando cientos de evacuaciones, daños materiales millonarios y pérdidas humanas en varias comunidades autónomas. 

Esa devastación también ha llegado a las protectoras del territorio nacional, a las que les ha tocado achicar agua y evaluar los daños en sus instalaciones. La fuerza de las borrascas han dejado a algunas de estas organizaciones en una situación límite, sin poder dar cobijo a los perros y obligándoles a buscar una alternativa, no siempre fácil. 

Silvia era una de las afectadas. Se trata de una hembra que permanecía en una protectora junto a sus siete cachorros, porque acaba de ser madre. Sin embargo, el chenil donde descansaban quedó sin tejado por los efectos de la borrasca y la acogieron en la Asociación Alba, que desarrolla su actividad en Madrid. Un gesto para aliviar la situación de una “protectora amiga”.

Por suerte, esta peluda de tres años tiene un techo donde pasar la noche y ahora tratan de buscarle una familia que la adopte, según explican a través de una publicación en sus redes sociales, una herramienta con la que tratan de darle visibilidad a su caso.

Una luchadora incansable

Según explican los responsables, esta perra no ha tenido demasiada suerte. Fue encontrada en la calle, rondando al lado de una caja de fruta cerrada. Cuando la abrieron, encontraron una sorpresa desagradable, porque dentro había siete cachorros de menos de un mes. Otro ejemplo de abandono y crueldad animal. 

Silvia no se separaba de los pequeños y así ha sido en todo este tiempo, aunque ese esfuerzo la ha dejado exhausta, reconocen desde la Asociación Alba. “Es una luchadora”, subrayan. Sin embargo, el segundo revés llegó cuando la protectora donde la cuidaban sufrió importantes daños por las borrascas. 

Por suerte, ahora está a buen recaudo, pero no en la familia donde se merece estar. Y ese es su objetivo, encontrarle una adopción responsable. Motivos no faltan, explican en su publicación de redes sociales. A Silvia la definen como una peluda “muy sociable, simpática y cariñosa”. “Tiene un carácter alegre, muchísima energía y es muy curiosa: le encanta explorar, olfatear y descubrir el mundo. Se deja manipular sin problema y está aprendiendo a pasear con correa”, detallan. 

Esta madre aún está muy delgada, porque su situación era muy compleja, pero está mejorando rápidamente. Desde la Asociación Alba, confían en que su situación cambie. A su juicio, lo único que falta es que aparezca “una familia que la quiera para siempre”. Los interesados tienen que escribir un mensaje al correo electrónico que aparece en su perfil y se iniciará así un proceso de adopción.