La mala pata de Iago, el perro que ha pasado media vida en la calle y que espera una adopción
A duras penas y gracias a la comida que le ponían los vecinos. Así ha conseguido sobrevivir Iago, un perro de ocho años que muchos consideran un superviviente, porque ha pasado media vida en la calle. En ese tiempo, nadie se planteó su acogida y la Fundació Anxova Peluda salió definitivamente a su rescate, con el objetivo de evitar males mayores.
El peludo se encuentra actualmente en las instalaciones de esta fundación catalana y está bajo el cuidado de su personal. Ahora, el reto es mayúsculo: encontrar una familia dispuesta a adoptarlo y darle el cariño y la atención que durante años se le han resistido. Una empresa que se complica al ser un perro de cierta edad.
Iago sobrevive a la calle
La vida de Iago no ha sido fácil. Según detalla esta fundación a través de sus redes sociales, el peludo ha pasado seis de sus ocho años de vida en la calle, alimentado y cuidado en una colonia de gatos por varios vecinos. Sin un techo ni una cama en la que guarecerse.
Durante un tiempo, parecía que la situación del can estaba más o menos controlada, incluso existía la posibilidad de que una persona lo mantuviera. Sin embargo, esa oportunidad se esfumó cuando ese vecino tuvo que abandonar la zona. Iago volvió entonces al punto de partida.
“Fue encontrado indefenso nuevamente, por eso decidimos intervenir y llevárselo definitivamente de la calle”, detallan en sus redes sociales, una herramienta socorrida, que utilizan para darle visibilidad a su caso. En el mejor de los casos, un escaparate para que alguien se interese por el peludo.
Tranquilo y con personalidad
Ni en la calle ni en el refugio. La Fundació Anxova Peluda trata de darle salida a Iago, al que definen como un perro con mucha personalidad e independiente, que además tolera las órdenes y guía, “siempre dentro de un marco de respeto y calma”. Puede ser algo desconfiado al principio, pero solo es cuestión de tiempo. También es amigable con gatos y otros perros, con los que no tiene problema.
“Creemos que ha llegado el momento de que lago tenga finalmente una familia y un ambiente estable donde no tenga que dormir en la calle de nuevo, después de una vida de supervivencia”, aseguran. Su sitio ideal: un ambiente de baja intensidad, una casa con exterior para que se pueda mover al aire libre y una familia que esté dispuesta a adquirir un compromiso para siempre.