Nadie se ocupa de Roly: el perro que se quedó sin familia tras la separación de sus dueños

Cualquier cambio que se produce en el seno familiar afecta de lleno a los perros. Si hablamos de mudanzas, el peludo lo puede notar, tanto para bien o para mal. Las separaciones de parejas impactan también en nuestras mascotas, porque su rutina cambia y las personas que los cuidan también. Eso en el mejor de los casos, porque algunos no se ponen de acuerdo y terminan abandonado al animal en protectoras o asociaciones. Y tristemente les toca empezar de nuevo. 

Ese es el caso de Roly, un macho de tan solo tres años que ha vuelto a la casilla de salida, según cuentan desde la Sociedad Protectora de Animales y Plantas de Málaga, quien ahora se encarga de su cuidado. Fue adoptado hace un año en la perrera, pero sus dueños se han separado y no ven viable tenerlo.

Roly se ha quedado sin dueños, sin casa y sin familia. El peludo espera ahora una oportunidad en las instalaciones de esta protectora andaluza, que hace todo lo posible por encontrarle un nuevo hogar. El primer paso: darle difusión a su caso a través de sus redes sociales, una herramienta que utilizan frecuentemente para que nadie, tampoco él, caiga en el olvido.

En busca de una familia

Sus dueños no solo le abandonaron, sino que aseguraban que era un perro difícil, sobre todo durante los paseos. En general, según les trasladaron, no hacía mucho caso de las órdenes que se le daban. Sin embargo, nada más lejos de la realidad. 

Los responsables de la Sociedad Protectora de Animales y Plantas de Málaga aseguran que Roly es un peludo buenísimo: “Es un perro que pasea de nuestro lado, aunque tantas ganas de salir provocan que pueda tirar un poco, pero siempre que le corregimos va de maravilla”. También le encanta jugar con su pelota y que lo acaricien. 

Roly no tiene problemas con nadie, según detallan en una publicación de Instagram. El peludo es sociable tanto con personas como con perros. “Con las personas es un amor, le gusta estar con nosotros, darnos besitos y no tiene ningún problema cuando lo manipulamos, ya sea curas, ponerle la correa o tocarle”, apuntan. Con otros canes también es sociable. De hecho, convive con una hembra. 

Sus cuidadores esperan que su suerte cambie pronto. “Esperamos que pronto una familia se fije en Roly, le dé esa seguridad de un hogar que necesita, que le demuestren que no es un simple perro o mascota, sino un miembro de la familia”, escriben en su publicación. Los interesados en su adopción deben escribir un mensaje a la dirección de correo que aparece en sus redes sociales.