Este museo de Viena es único en el mundo: ningún otro se dedica a esta temática y tiene piezas con siglos de historia

Laura Cuesta

4 de septiembre de 2026 08:00 h

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En pantalla vemos a Charles Chaplin interpretando al dictador Adenoid Hynkel mientras juega con un globo terráqueo. Es una de las muchas escenas míticas de El gran dictador (1940), pero también una de las más poderosas. La ambición por dominar el mundo queda convertida en un juego infantil en el que este globo gigante, que termina explotando en manos del actor, es el protagonista.

Pero mucho antes de que Chaplin convirtiera un globo terráqueo en una metáfora del poder, esas mismas esferas ya habían servido para algo mucho más ambicioso: intentar comprender el mundo. En Viena, un museo único en todo el planeta reúne algunos de los globos terráqueos más singulares para intentar contar su historia.

Hablamos del Globe Museum o Museo del Globo Terráqueo, cuya colección completa supera actualmente los 820 objetos, aunque la exposición permanente muestra más de 250 piezas. Es, según la propia Biblioteca Nacional de Austria, el único museo del mundo dedicado específicamente a este tipo de objetos.

La colección se centra especialmente en globos terrestres, los cuales representan a nuestro planeta, y celestes, que sirvieron para plasmar las estrellas y las constelaciones; la mayoría de ellos anteriores a 1850. La antigüedad de la muestra permite conocer en primera persona cómo evolucionó la cartografía y los conocimientos cosmográficos durante varios siglos, así como los diferentes métodos que se han utilizado históricamente para construir estos populares objetos.

El próximo 24 de septiembre, el museo vienés inaugura su nueva exposición, Globos en la vida cotidiana, el arte y la cultura, que explorará cómo los globos terráqueos evolucionaron de un símbolo de estatus a un elemento familiar presente en las escuelas y los hogares.

La historia del museo

Ubicado en la planta noble del Palais Mollard, un palacio barroco de la calle Herrengasse 9, en pleno centro histórico de Viena, este histórico museo se inauguró originalmente en el año 1956, después de que la Biblioteca Nacional de Austria asumiera la colección reunida por el geógrafo y coleccionista Robert Haardt.

Entre su colección, Haardt albergó piezas realmente únicas, como el globo creado por el astrónomo y matemático neerlandés Regnier Gemma Frisius. “Para Haardt, el globo terráqueo no solo era un objeto interesante para estudiar y coleccionar desde el punto de vista de la ciencia, la historia del arte o la artesanía, sino que también estaba convencido de su importancia contemporánea para la investigación y la enseñanza”, explica la entidad en su página web.

La entrada al museo cuesta seis euros e incluye también el acceso al Museo del Esperanto.