El bajo nivel del Danubio deja al descubierto los restos de un mamut en Bulgaria

El descenso del nivel del río Danubio ha provocado un descubrimiento de gran interés científico en el norte de Bulgaria. Los restos de un mamut que vivió hace miles de años han salido a la luz en la orilla del río, cerca del pueblo de Ryahovo, en las proximidades de la ciudad de Ruse, después de que la bajada del caudal dejara al descubierto parte del terreno que permanecía oculto bajo el agua y los sedimentos.

El descubrimiento se produjo de forma completamente fortuita, cuando un vecino vio los huesos y avisó al Museo Regional de Historia de Ruse. Tras comprobar el hallazgo, el director de la institución, Nikolay Nenov, confirmó que los restos serán trasladados al museo para garantizar su conservación y permitir que los especialistas puedan analizarlos con detalle.

Un hallazgo excepcional gracias a la bajada del río

Entre los restos recuperados figuran un fémur, un colmillo y una mandíbula inferior con dos grandes dientes, elementos que permitirán a los investigadores determinar a qué especie de mamut pertenecía y conocer mejor su antigüedad y las circunstancias en las que vivió. Los científicos creen que el descubrimiento puede aportar información valiosa sobre la fauna que habitó el valle del Danubio durante el Pleistoceno, un periodo que estuvo marcado por diversas glaciaciones.

Según explicó Nikolay Nenov, “las partes descubiertas se concentran en un mismo lugar, lo que hace suponer que el animal murió allí”. Esta circunstancia lleva a los expertos a plantear la hipótesis de que el mamut quedó atrapado en un entorno pantanoso existente hace miles de años, donde su cuerpo quedó cubierto por sedimentos que favorecieron una conservación excepcional hasta nuestros días.

El Museo Regional de Historia de Ruse ya alberga restos pertenecientes a tres especies distintas de mamuts que habitaron esta región durante el Pleistoceno, hace entre 14.000 y 80.000 años. La incorporación de este nuevo ejemplar permitirá ampliar el conocimiento sobre la presencia y evolución de estos grandes herbívoros en el actual territorio búlgaro y compararlo con otros fósiles hallados en la cuenca del Danubio.

Una ventana al pasado de Europa

El entorno del Danubio es una auténtica ventana al pasado de Europa. Durante la Edad de Hielo, el norte de Bulgaria estaba ocupado por extensas estepas y humedales, un paisaje muy diferente al actual que ofrecía alimento y refugio a numerosos grandes mamíferos, entre ellos los mamuts. Las zonas pantanosas cercanas al río actuaron además como un eficaz sistema de conservación natural, enterrando durante milenios restos animales bajo gruesas capas de sedimentos.

Precisamente ese proceso geológico explica que, cuando el nivel del agua desciende de forma extraordinaria, algunos de esos restos queden expuestos de nuevo. En esta ocasión, la combinación entre la erosión y la reducción del caudal ha permitido que los restos del mamut emergieran de nuevo después de permanecer ocultos durante miles de años, dando una oportunidad única para su estudio antes de que puedan deteriorarse por la exposición al exterior.

Este hallazgo coincide con un momento especialmente delicado para el Danubio. Las autoridades búlgaras han advertido de que el río registra niveles mínimos, con una media de unos 130 centímetros por debajo de lo habitual, una situación que está provocando dificultades para la navegación en varios tramos.