Mérida y Tarragona se reencuentran 2.000 años después para proteger y divulgar su legado romano
Mérida y Tarragona han vuelto a unir sus caminos 2.000 años después. Las dos ciudades, capitales de la Hispania romana, han firmado este jueves un protocolo de colaboración para impulsar la protección, la investigación y la divulgación de su patrimonio romano y compartir la experiencia acumulada en la conservación de sus monumentos.
El acuerdo ha sido suscrito en el Teatro Romano de Mérida por los alcaldes de ambas ciudades, Antonio Rodríguez Osuna y Rubén Viñuales, en un acto al que también han asistido el presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa, y el delegado del Gobierno en Extremadura, José Luis Quintana. El escenario elegido para la firma ha sido el Teatro Romano de Mérida, junto a la estatua de la actriz catalana Margarita Xirgu.
Rodríguez Osuna ha destacado que el objetivo del acuerdo es poner en valor la relación histórica entre ambas ciudades y avanzar en una colaboración que vaya más allá de la que ya mantienen dentro del Grupo de Ciudades Patrimonio de la Humanidad. El alcalde de Mérida ha señalado que las dos ciudades podrán compartir no solo sus monumentos, sino también “el sentimiento, la devoción y la pasión” que despierta este patrimonio.
Viñuales ha resumido el sentido del acuerdo con una referencia a las antiguas ciudades romanas: “Hoy dos ciudades que están separadas por la distancia vuelven a encontrarse en aquello que les une desde hace más de 2.000 años, Tarraco y Augusta Emerita”.
El alcalde de Tarragona ha recordado que ambas fueron “centros de poder, cultura y conocimiento” durante la época romana y que todavía conservan en sus calles las huellas de aquella civilización. “Roma nos dejó mucho más que monumentos, nos dejó una historia, nos dejó una cultura y nos dejó también una enorme responsabilidad: conservar ese legado y conseguir que siga vivo para las generaciones que vendrán”, ha señalado.
El protocolo contempla que las dos ciudades compartan conocimiento y experiencias en ámbitos como la investigación, la conservación y la gestión del patrimonio, además de desarrollar proyectos conjuntos. También pretende reforzar el intercambio entre profesionales y acercar ambas ciudades a las nuevas generaciones. “Queremos que nuestros profesionales trabajen juntos y que nuestros jóvenes conozcan nuestras dos ciudades”, ha explicado Viñuales.
La colaboración busca asimismo conectar los flujos turísticos de ambos destinos para que los visitantes de Tarragona conozcan Mérida y quienes lleguen a la capital extremeña tengan un motivo más para descubrir Tarragona.
De esta forma, las antiguas Tarraco y Augusta Emerita recuperan en el siglo XXI una relación que se remonta a la época romana, ahora con el objetivo de conservar y proyectar conjuntamente el legado que ambas ciudades mantienen más de dos milenios después.
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