Los “novios etruscos” renacen: esta popular urna de hace 2.400 años es restaurada y recupera su brillo original
El 4 de noviembre de 1966, una terrible inundación asoló la ciudad de Florencia, provocando la muerte de 101 personas, dañando iglesias, bibliotecas y museos, y deteriorando millones de obras de arte. Entre ellas, se encontraba la Urna de Bottarone, obra maestra etrusca conservada en el Museo Arqueológico Nacional de Florencia.
Tallada entre el 425 y el 380 a. C., la obra quedó gravemente deteriorada por la combinación del agua contaminada y el barro, lo que obligó a someterla a una primera restauración. Esta tuvo lugar entre 1969 y 1970, fue dirigida por Francesco Nicosia y se limitó a la limpieza del barro que había llenado la pieza.
Pero con el tiempo, las superficies de la urna se volvieron grises progresivamente, haciendo que esta perdiera sus colores originales. En 2022, gracias a un acuerdo de financiación entre los gobiernos de Italia y Suiza, se puso en marcha una nueva campaña de estudio, diagnóstico y restauración de la pieza, que ha terminado ahora.
“La restauración ha devuelto el brillo y la intensidad a los colores originales de la urna, sacando a la luz el intenso abrazo de la pareja de esposos esculpida hace más de 2.400 años”, señala el diario italiano Finestre sull'Arte. La urna restaurada se presentó al público durante el evento de turismo y patrimonio cultural tourismA - Salone Archeologia e Turismo Culturale, celebrado en Florencia.
Una pareja en una urna funeraria
La urna, realizada en alabastro blanco con vetas grises, fue hallada en 1864 en la localidad de Bottarone, cerca de Città della Pieve, localidad de la provincia de Perugia. En aquel momento, pasó a formar parte colección de Giorgio Taccini, y más tarde llegó a la de Giuseppe Pacini. No fue hasta 1887 cuando la pieza entró en la colección de museos florentinos.
En muchos monumentos funerarios etruscos del siglo V a. C., el difunto suele ir acompañado de un demonio femenino alado que guía su alma al más allá. En esta urna, sin embargo, la figura femenina es la esposa, identificada por su gesto de desvelarse. Se trata de un elemento que hace que la obra sea iconográficamente excepcional.
“La urna de Bottarone fue un exitoso experimento de restauración con una colaboración a varios niveles de profesionales y recursos públicos y el uso de fondos internacionales. Una excelencia que devuelve un mensaje positivo para el futuro del patrimonio cultural que se nos ha confiado: de la catástrofe de la inundación a una nueva vida para la urna etrusca y para el museo”, declaró Daniele Federico Maras, director del Museo Arqueológico Nacional de Florencia, tras conocerse la noticia.