Trabajar (demasiado) en la Feria de Abril: “Esto no es algo que aguante todo el mundo”
En la Feria de Abril de 2026, como todos los años, para que una gran mayoría disfrute debe de haber una minoría que trabaje. Las personas que dejan su tiempo en el Real y en sus alrededores están afrotando una semana movida, sin apenas tregua, donde se acumulan jornadas de muchas horas. Su objetivo final es el dinero que ingresarán la semana que viene cuando cobren, gran parte en “B”, según confiesan algunos de ellos a este periódico. “El que está en la feria es por razones económicas. Esto no es algo que aguante todo el mundo y, cuando se hace, es porque hace falta”, recalca uno de ellos.
Tanto trabajo que no siempre se cumple con la legalidad, a riesgo de estar ante una explotación laboral. Desde UGT, a través de su secretario general de Federación de Servicios, Movilidad y Consumo (FeSMC) de UGT Sevilla, Enrique Jiménez, aclaran que los inspectores de trabajo este año “están haciendo buenas batidas” para detectar prácticas irregulares“. Sin embargo, destaca que ”no se tiene la capacidad para controlar la cantidad de gente que se mueve trabajando aquí“.
Para erradicar este abuso sobre los trabajadores es fundamental que la ciudadanía denuncie los casos que observen, ya que “si hay un camarero que te atiende por la mañana y por la noche, está claro que hay una irregularidad”, explica Jiménez. Sin embargo, se trata de una labor compleja, puesto que este tipo de prácticas se suele dar en casetas privadas donde, en ocasiones, los socios son conocedores de lo que ocurre.
Falta de espacio, malas formas, exigencias o aguantar a personas ebrias, además de comer de forma rápida o directamente, no comer, son las principales desventajas de trabajar en la semana de Feria. En años puntuales como el actual, también el calor hace mella en los trabajadores, que llegan a perder varios kilos durante la semana. “Me pesé ayer y me voy a pesar la semana que viene para ver cuanto peso pierdo trabajando en la Feria”, afirma entre risas Vanessa, cocinera con tres años de experiencia en una caseta de tres módulos.
“Ferias con derechos”
Al cansancio físico que tienen que aguantar cocineros, camareros y seguridad de las casetas, se le suma un cansancio mental intangible que el feriante que disfruta no nota, ya que siempre tratan de poner su mejor cara. “Lo peor de este trabajo es el desgaste físico y mental que tienes con tantas horas de trabajo a un ritmo vertiginoso”, destaca Antonio, responsable de barra de una caseta.
Para sobrellevarlo mejor, se apoyan los unos a los otros, haciendo amigos que, en ocasiones, hacen de psicólogos. “Lo mejor son los compañeros porque son como una familia. Se pasan momentos difíciles y duros, pero cuando hay compañerismo se suele llevar mejor”, declara Noemí, cocinera en una caseta.
En ocasiones, los trabajadores acumulan este cansancio por la gran cantidad de horas que pasan en sus puestos, lo que supone una explotación laboral. Por ello, desde Adelante Andalucía defienden que “para que las ferias las podamos disfrutar todos, tienen que ser ferias con derechos, en las que las horas extras se paguen en las que todo el mundo esté contratado, se cumplan los convenios y nadie se enriquezca a costa del maltrato laboral de nadie”, argumentó a comienzos de semana José Ignacio García, portavoz del partido.
El representante de Adelante Andalucía animó a la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, a venir a “disfrutar” de las ferias de Andalucía, pero también le gustaría que “viniera a las ferias con un plan de inspecciones laborales debajo del brazo para que no haya ninguna explotación laboral y las ferias sean de todos”.
Al terminar una jornada cualquiera en el recinto ferial, las casetas sacan las bolsas de basura a la calle para que sean recogidas por LIPASSAM. Además, los servicios de limpieza retiran las heces de los caballos, las jarras de plástico y las latas, entre otras cosas que se han ido tirando a los adoquines, con el objetivo de que cada mañana el recinto luzca como nuevo. Para ello, hay un dispositivo 591 de personas y 117 vehículos.
El transporte público es esencial para acudir y, sobre todo, para volver del recinto ferial. TUSSAM y Metro de Sevilla han reforzado sus servicios. La empresa de autobuses ofertará casi 1,7 millones de plazas por sentido en las líneas C1, C2, 5, 6 y 41, la línea Exprés LE y el Tranvibus, que alargan su recorrido, y la lanzadera especial Charco de la Pava-Feria. Por su parte, Metro de Sevilla operará de forma ininterrumpida desde el lunes a las 6:30 hasta el domingo de feria a las 2:00, tras los fuegos artificiales.
Los encargados de velar que todo salga correctamente son los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado, que este año suma cerca de 3.000 agentes, unos 2.000 de Policía Nacional y 900 de Guardia Civil. Entre los cuerpos que van a actuar en esta Feria de Abril destacan la Unidad de Intervención Policial (UIP), la de Caballería, la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) y la Brigada Móvil de la Policía Nacional, así como agentes de paisanos, la unidad de Subsuelo, Guías Caninos y Medios Aéreos. Por último, se repetirá la “Operación Albero”, que tiene como objetivo reducir el número de hurtos, delitos menores y agresiones sexuales.
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