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La obra de Kandinsky que sobrevivió al expolio nazi y que saldrá subastada en octubre

Raquel Sáez

3 de septiembre de 2026 08:33 h

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Das bunte Leben (1907), una de las obras más importantes del pintor ruso Wassily Kandinsky, busca nuevo dueño. La casa de subastas Christie's ha anunciado que la pintura, marcada por el expolio nazi, formará parte de la subasta que se celebrará el próximo mes de octubre en el marco de la Frieze Week, la cita más importante del año para el mercado del arte contemporáneo en Londres.

Se trata de una obra especial por muchos motivos y no solo su restitución en junio de 2023 a los herederos de Hedwig Lewenstein-Weyermann, a los que se le arrebató la obra tras la ocupación alemana de Países Bajos, periodo en el que se produjo un expolio artístico por parte de los nazis.

Los especialistas la consideran como la obra cumbre de los años formativos de Kandinsky, donde se observa un reconocimiento del color, “no solo como un recurso descriptivo, sino como una fuerza expresiva autónoma capaz de transmitir emoción y significado espiritual”.

Kandinsky la pintó durante su estancia parisina, donde aterrizó en 1906 y no fue ajeno a todo el movimiento artístico que se vivía. El pintor ruso visitó con frecuencia el Salon des Indépendants y el Salon d'Automne, al tiempo que exploraban a galeristas progresistas como Berthe Weill, Ambroise Vollard y Clovis Sagot, así como las célebres colecciones de la familia Stein.

El resultado fue una composición donde se puede ver la influencia del puntillismo, el fovismo, el simbolismo y el impresionismo, que utilizó para crear un lenguaje expresivo propio a través del color. Un sello nunca visto en él hasta la fecha. De ahí también el nombre con el que la bautizó: Vida llena de color.

Das bunte Leben de Kandinsky es mucho más que una obra maestra temprana: captura un momento en el que diversas influencias convergían en la práctica del artista y apunta hacia el giro radical hacia la abstracción que vendría después”, destaca el presidente de Christie's Americas, Marc Porter.

Además, con unas dimensiones de 130 por 163 centímetros, Das bunte Leben fue el lienzo de mayor tamaño que el artista ruso había intentado pintar hasta la fecha.

Del expolio nazi

El cuadro refleja una de las historias de restitución más significativas de los últimos años. En noviembre de 1927, Vida llena de color fue adquirida por el empresario y coleccionista de Ámsterdam Emanuel Albert Lewenstein y su esposa, Hedwig Lewenstein-Weyermann. El hombre dirigía la renombrada empresa de máquinas de coser Lewenstein, cuya innovadora fabricación y éxito comercial la convirtieron en una de las empresas industriales más conocidas de los Países Bajos. Y el empresario reunió una destacada colección de arte moderno.

Pero la Segunda Guerra Mundial puso todo patas arriba. Tras la ocupación alemana de los Países Bajos, los bienes de la familia fueron confiscados y la colección de arte confiscada por los nazis. A partir de ahí vagó por muchos rincones, hasta recalar en el Lenbachhaus de Múnich, donde permaneció expuesto al público durante más de cincuenta años. Los herederos de Hedwig Lewenstein-Weyermann consiguieron la restitución del cuadro en junio de 2023.