‘Pesadilla antes de Navidad’: ¿una película pensada para Halloween o Navidad?
En Halloween, no faltan ninguno de los clásicos: fachadas decoradas, niños pidiendo caramelos por las casas, la famosa amenaza de truco o trato, calabazas customizadas por doquier, esqueletos colgados del balcón, gorros de brujas malvadas, alguna araña de peluche encima de la mesa y hasta aperitivos decorados con motivo del día más terrorífico del año. No falta detalle para la noche del 31 de octubre, una fiesta importada de Estados Unidos, pero que ya se ha convertido en tradición en nuestro país.
Una cuestión es la decoración y otra los planes para Halloween. Muchos optan por pasar esta terrorífica jornada en casa de amigos tranquilamente, algunos por salir a eventos macabros y otros prefieren una maratón de películas de miedo en casa. Y la lista para pasarlo mal desde el sofá es extensa: El exorcista, Psicosis, El sexto sentido, El orfano, It, Pesadilla en Elm Street, Hereditary, Scream o The Ring. En cualquiera de ellas, el terror está asegurado.
Sin embargo, algunos prefieren no entrar en pánico mientras que disfrutan de una buena película. Ahí, aparecen producciones más amables pero igualmente ambientadas o que tienen a Halloween como hilo conductor.
Ese es el caso de Pesadilla antes de Navidad, una película que puede llevar a confusión en algunos casos, porque aparece tanto en los listados de maratones de Halloween como en los de Navidad. Entonces, ¿se trata de un film pensado para Halloween o para Navidad? En realidad, es una buena elección en cualquiera de las dos fechas.
Entre Halloween y Navidad
Pesadilla antes de Navidad (1993) de Tim Burton se ha convertido en un clásico sin fecha de caducidad. Pero, ¿por qué elegir una película que evoca a la época navideña para Halloween? En realidad, en la producción se entremezclan estos dos periodos y por eso no caduca en octubre.
El protagonista de esta historia es Jack Skellington, conocido como el Rey Calabaza de la Ciudad de Halloween, un lugar habitado por monstruos, esqueletos y criaturas espeluznantes. Eso explica que sea todo un clásico para estas fechas en muchos hogares. Entonces, la historia da un giro. Paseando por el bosque, Jack encuentra puertas mágicas a otras festividades y atraviesa la que lleva a Ciudad Navidad, un lugar lleno de luces, colores y alegría.
El resultado: queda fascinado y pretende trasladar esta celebración a su ciudad, aunque pocas cosas salen como esperaba. Para el espectador, una original película que cuadra para su disfrute en cualquiera de las dos festividades.
Pesadilla antes de Navidad no fue una película más. El film revolucionó la animación en stop-motion y rompió los esquemas tradicionales de las películas familiares impulsadas por Disney. Y quizás lo más importante, además de lo más rompedor para la década de los noventa: unió la estética siniestra de Halloween con el espíritu navideño en una gran producción de estudio.