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Fue una planta que valía más que el oro para romanos, griegos y egipcios, pero “murió de éxito” y se extinguió en tan solo un siglo

Andrea Blez

27 de agosto de 2026 17:30 h

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En su día llegó a ser usado como condimento de cocina, como medicina o incluso como anticonceptivo, pero su éxito en la Antigüedad, como una planta “milagrosa” hizo que se extinguiera en apenas un siglo y sin forma de poder recuperarla. Hablamos del silfio, que llegó a valer más que el oro para griegos y romanos.

Qué fue el silfio, la planta que “murió de éxito”

Para encontrar la primera referencia del silfio tenemos que remontarnos a los escritos del historiador griego Heródoto, que aseguraba que ya se empleaba en la Prehistoria, de lo que había indicios. Lo que se conoce según las fuentes antiguas es que su uso se extendió a casi todo el Mediterráneo, siendo utilizado también por egipcios o minoicos, un hecho que se sabe porque ambas culturas tenían un símbolo para representarlo en su escritura.

Las propiedades de esta planta fueron descritas también por Teofrasto o Plinio el Viejo, que destacaron como era un ingrediente habitual en la cocina o en la medicina, llegando a ser también usado como forraje para ganado. Como medicamento tenía varios usos, pero uno de los más curiosos es el de anticonceptivo.

Los romanos lo usaron para múltiples funciones, también como perfume, pero un hecho destacado fue que formó parte de la cocina tanto horneado, como hervido o salteado como verdura, así como se comía fresco sus raíces. De hecho, era tan popular y apreciado que fue considerado incluso tanto o más valioso que el oro o la plata. En la Antigua Roma fue bautizado como ‘laserpicio’ y de esta planta se considera que surgió el hecho de que se diera al corazón la forma de símbolo del amor, porque la forma es similar a la que tenían sus semillas.

Crecía salvaje solo en un lugar, que se enriqueció con su comercio

El silfio fue tan apreciado y valorado que se encargó a enriquecer a la colonia donde crecía, debido a su exportación. Se trataba de Cirene, una colonia griega en las costas de la actual Libia, a donde acudieron los griegos siguiendo el consejo del Oráculo de Delfos.

Allí, se establecieron y pronto prosperaron hasta ser una rica colonia con próspero comercio mediterráneo, un hecho que sucedió más rápido de lo normal y eso se debió a la planta ‘milagrosa’, cuya exportación generaba riqueza, tanto que su imagen estaba impresa en el reverso de las monedas acuñadas en Cirene desde finales del siglo VI a.C, un hecho gracias al que se ha podido saber su apariencia.

Por qué se extinguió el silfio y en tan solo un siglo

No se sabe de forma exacta a qué se debió la extinción del silfio, aunque son varias las opciones posibles de este hecho. Uno de los más evidentes y apuntados por los historiadores es el de la sobreexplotación, sobre todo si desarrollamos cómo se cultivaba y si recordamos que tenía usos para casi todo.

Una de las razones de su desaparición se ha acusado también a los cambios climáticos que sufrió el norte de África, el único lugar donde crecía, específicamente en Cirene y en una franja de tierra de 200 x 40 kilómetros.

Debido a lo apreciada que era, pero lo rápido que parecía agotarse, tanto griegos como romanos intentaron domesticarla, pero no lo consiguieron, y solo se logró obtenerla de forma silvestre, por lo que ya en su momento se reguló su cosecha, aunque también fue objeto de un potente mercado negro. Se considera que era un híbrido natural y se reproducía asexualmente, extendiendo raíces bajo tierra, un hecho que los griegos no pudieron replicar.

Es así como el silfio, a pesar de ser tan apreciada, por ser tan usada seguramente se extinguió al no poderla cultivar de forma doméstica. Su leyenda ha llegado hasta nuestros días, tanto que se ha hablado de replicarla e incluso de que podría todavía crecer en algún punto de Libia, aunque el gran problema es que no se conoce su aspecto de forma exacta y que tampoco hay muchos estudios de la diversidad de la flora en el país.