Las historias sobre vampiros han descrito criaturas solitarias, condenadas y crueles, vinculadas a la oscuridad y al miedo popular. En la literatura y el cine, estos seres se han convertido en símbolos de deseo y castigo, con rasgos rígidos que apenas han variado: inmortalidad, sed de sangre y una relación ambigua con la humanidad. Esa imagen, nacida de la superstición y luego explotada por el gótico decimonónico, sirvió durante décadas como molde para todo intento de reinterpretación.
Sin embargo, la saga Crepúsculo alteró esa visión al trasladar el mito al terreno adolescente, donde el conflicto entre amor y peligro sustituyó a la condena eterna. Esa reinterpretación abrió una etapa en la que la figura del vampiro dejó de ser un monstruo para convertirse en un reflejo de las pasiones humanas, con lo que la saga transformó para siempre el imaginario del género.
La gran protagonista planteó volver al origen desde detrás de la cámara
Kristen Stewart declaró a Entertainment Tonight“que le ”encantaría“ dirigir un remake de Crepúsculo, la película que en 2008 inició una de las franquicias más taquilleras de la década. Explicó que admiraba el trabajo de Catherine Hardwicke y de los demás directores que adaptaron las novelas de Stephenie Meyer, y añadió que lo haría solo si contara con ”un gran presupuesto“ y ”mucho cariño y apoyo“ de los seguidores. Con tono irónico, remató su respuesta asegurando: ”Sí, lo haré. ¡Estoy comprometida!“.
La saga Crepúsculo recaudó más de 3.360 millones de dólares en todo el mundo y convirtió su mezcla de romance y fantasía juvenil en un fenómeno cultural. Su primer estreno superó los 400 millones de dólares y consolidó un universo narrativo que combinaba vampiros, licántropos y dilemas adolescentes. La historia, basada en los libros de Stephenie Meyer, fue acompañada por una base de fans masiva y eventos de estreno multitudinarios que consolidaron a sus intérpretes como íconos de la cultura pop.
Tres mundos enfrentados que lograron converger
El relato comienza con Bella Swan, una adolescente que se traslada a la lluviosa localidad de Forks, donde conoce a Edward Cullen, un estudiante reservado que pertenece a una familia de vampiros que rechaza alimentarse de humanos. Entre ambos surge una atracción intensa marcada por el peligro y la contención: él lucha contra su instinto depredador mientras ella insiste en acercarse a un mundo que la pone en riesgo. La tensión entre deseo y miedo estructura toda la historia.
A medida que avanza la saga, Bella descubre que la existencia de los Cullen está amenazada por otros clanes y por el grupo de licántropos que habita en la región, entre los que se encuentra su amigo Jacob Black. Este triángulo afectivo se entrelaza con una lucha más amplia por la supervivencia y la aceptación, donde las reglas del mundo sobrenatural se mezclan con los códigos de la adolescencia. La serie utiliza ese conflicto para explorar la elección entre seguridad y deseo, así como la idea de identidad frente a lo que la sociedad impone.
El desenlace culmina con la transformación de Bella en vampira y con la consolidación de una nueva familia que simboliza la unión entre mundos opuestos. Su hija, Renesmee, representa la reconciliación entre humanos, vampiros y licántropos, cerrando un ciclo que convierte el mito en una metáfora de crecimiento y autonomía. De ese modo, la saga traslada el arquetipo clásico del monstruo al ámbito de la experiencia emocional contemporánea.
Robert Pattinson, que interpretó a Edward Cullen, contó a GQ en 2022 que el rodaje no siempre resultó sencillo. Recordó que mantenía una relación tensa con el estudio porque deseaba dar al personaje un tono más sombrío y “artístico”, algo que la productora temía que alejara al público juvenil. Esa fricción, explicó, le hizo sentir frustración, aunque reconoció que el fenómeno posterior superó cualquier expectativa inicial.
Tras consolidar su carrera como actriz, Stewart debutó como directora con The Chronology of Water, protagonizada por Imogen Poots, Thora Birch y Jim Belushi. La cinta, centrada en una mujer que afronta su trauma de infancia a través de la escritura y la natación, la situó en la lista de 10 Directores a seguir en 2026 de la revista Variety, reforzando su interés por asumir nuevos retos creativos, entre ellos una posible reinterpretación de la saga que dio inicio a su trayectoria.