La historia del cine nos ha dejado canciones verdaderamente emblemáticas. El My Heart Will Go On de Céline Dion que suena en Titanic (1997) marcó a toda una generación, de la misma forma que lo hicieron temas como I Will Always Love You de Whitney Houston en El Guardaespaldas (1992), Eye of the Tiger de Survivor en Rocky III (1982), o Stayin’ Alive de los Bee Gees en Fiebre del sábado noche (1978).
Esto no es algo que se quedara en el pasado y hoy, canciones como Golden de Las guerreras K-Pop (2025), siguen demostrando cómo las bandas sonoras de las películas pueden llegar a convertirse en un verdadero fenómeno cultural. Sin embargo, en esto de canciones de cine emblemáticas hay una que supera a todas sus compañeras. Al menos, desde el punto de vista del Instituto Estadounidense del Cine (AFI, por sus siglas en inglés), que eligió este tema como la mejor canción de la historia del cine.
La balada fue escrita para la película El mago de Oz, de 1939, donde fue interpretada por una joven Judy Garland. En el momento de poner su voz a servicio de la canción, la actriz tenía apenas 16 años. El autor de la música fue Harold Arlen y, el de la letra, Yip Harburg. Composición e interpretación fueron clave para que el tema se llevara el premio Oscar a mejor canción original. Hablamos, como no podía ser de otra manera, de la mítica Over the rainbow.
La canción casi fue eliminada de la película
Se dice que en su momento la canción estuvo a punto de ser eliminada de la película. Por un lado, los productores creían que el tema no casaba demasiado con el resto del repertorio que sonaba a lo largo del filme, mucho más animado y enérgico en comparación a este ritmo más lento. Además, el equipo del largometraje no tenía muy claro que la parte en blanco y negro, que compone los primeros minutos de El mago de Oz, fuera a incorporar una interpretación musical.
Finalmente, la película dirigida por Victor Fleming sí que incorporó la canción. En apenas cinco minutos de metraje, ya podemos escuchar a Dorothy, el personaje interpretado por Garland, cantando Over the rainbow. Se trata de uno de los momentos previos a la increíble aventura que la protagonista vive en el fantasioso mundo de Oz.
A la hora de componer la canción, sus creadores tuvieron en cuenta la historia: una niña que trata de huir de Kansas, un lugar seco y árido, y que nunca había visto nada colorido en su vida excepto el arcoíris. “Simboliza tan bien los deseos y sueños de la gente que estoy segura de que ese es el motivo por el que la gente llora cuando la oye. La he cantado cientos de veces y sigue siendo la canción que llevo más cerca del corazón”, llegó a decir la actriz sobre el tema.
Desde que la película se estrenó en 1939, multitud de artistas han hecho sus propias versiones de Over the rainbow. Sin duda, una de las más emblemáticas es la que Ariana Grande lanzó en 2017 para recaudar fondos después del atentado en Mánchester ese mismo año. La cantante no podía imaginarse entonces que acabaría interpretando a Glinda en la adaptación cinematográfica de Wicked, el musical ambientado en el universo de El mago de Oz.