¿Qué tiene que ver Cicerón con un barco hundido hace dos milenios? La respuesta podría estar entre su vajilla
Dos milenios bajo el mar no han bastado para destrozar buena parte de la vajilla de Adrasan, conservada casi completa y con decoración reconocible gracias a su embalaje, según el Ministerio de Cultura turco. Las piezas viajaban en cajas de madera, unas dentro de otras y separadas por arcilla cruda para amortiguar golpes, un sistema bastante apañado para una mercancía que acabó en el fondo. Desde que comenzaron las excavaciones en 2025 se han recuperado miles de piezas, agrupadas en 122 formas y tamaños.
Turquía relaciona el cargamento con una cerámica citada por Cicerón
El Gobierno turco ha relacionado esa vajilla con la cerámica de Rhosos mencionada por Marco Tulio Cicerón, aunque la identificación sigue abierta y los especialistas no la consideran demostrada. Mehmet Nuri Ersoy, ministro de Cultura y Turismo de Turquía, anunció a finales de septiembre de 2026 la asociación entre el cargamento y aquella referencia antigua. El interés nace de la coincidencia entre una producción del Mediterráneo oriental y un nombre conocido por la correspondencia romana.
El pecio ya había sido descrito en 2023 por el arqueólogo submarino Hakan Öniz, de la Universidad de Akdeniz, y Emre Okan, coautor del estudio publicado en Journal of Maritime Archaeology. La embarcación se localizó frente a Adrasan, en el distrito de Kumluca, sobre una zona rocosa y arenosa, con restos bajo el fondo marino.
En febrero del 50 a. C., Cicerón gobernaba Cilicia y escribió desde Laodicea a Tito Pomponio Ático, su amigo y aficionado a la cultura griega, que estaba en Epiro. Entre las 813 cartas conservadas de Cicerón, 454 están dirigidas a Ático. En una aparece el encargo de unas rhosica vasa, denominación vinculada a Rhosos, asentamiento costero de Cilicia correspondiente a la actual Arsuz.
Varios especialistas vinculan dos denominaciones cerámicas antiguas
La discusión empieza al intentar poner nombre arqueológico a aquellas rhosica vasa, porque la carga de Adrasan pertenece a la Eastern Sigillata A, una vajilla fina de barniz rojo. John Lund, Daniele Malfitana y Jeroen Poblome propusieron en 2006 que ambas denominaciones podían corresponder a la misma producción, apoyándose en análisis de arcillas, distribución de hallazgos y noticias sobre hornos antiguos en Arsuz. Los autores dejaron la identificación pendiente de nuevas investigaciones de campo.
Kevin Greene, arqueólogo, planteó otra posibilidad al relacionar las rhosica vasa con cerámica vidriada al plomo hallada en la región de Tarso. A esa discusión se suma un pasaje de Ateneo que describe la vajilla de Rhosos como muy decorada, rasgo difícil de conciliar con una Eastern Sigillata A mayoritariamente sin decoración. Los defensores de la identificación recuerdan que el término griego también puede aludir a algo brillante o de colores vivos, compatible con el barniz rojo.
La Eastern Sigillata A comenzó a producirse hacia 140-135 a. C. en el ámbito de la gran Antioquía, según el Levantine Ceramics Project, y circuló por el Mediterráneo oriental. El cargamento estudiado en 2023 estaba formado por miles de platos y cuencos de esa clase. Los autores destacaron que resulta poco frecuente encontrar un pecio con un cargamento cerámico perteneciente a una única producción bien definida.
Junto a la vajilla aparecieron ánforas vinculadas a otros centros productores y monedas de Antioquía del siglo I a. C., indicios que ayudan a situar el naufragio hacia mediados de esa centuria. Las autoridades manejan una salida desde Arsuz con rumbo a Roma y un hundimiento tras una tormenta y un choque con un bajío. El estudio de 2023 ya consideraba probable una colisión contra obstáculos sumergidos próximos a la costa.
La ruta propuesta sigue siendo una hipótesis, igual que la identificación de la carga con los platos citados por Cicerón, y todavía faltan datos sobre el casco, la tripulación y el número total de piezas. Tampoco hay resultados publicados de excavaciones en los hornos de Arsuz capaces de cerrar el debate sobre la fabricación. Las próximas campañas tendrán que determinar hasta dónde puede reconstruirse, mediante pruebas arqueológicas, el viaje que terminó frente a Adrasan.