Una aventura subterránea en las cuevas de Tarragona que guardan formaciones geológicas únicas

En el interior del sur de la provincia de Tarragona, el municipio de Benifallet concentra un conjunto de cavidades naturales que permiten conocer un espacio subterráneo modelado por procesos geológicos prolongados en el tiempo. Situadas bajo el relieve calcáreo de la Serra de Cardó, estas cuevas se desarrollan en un entorno marcado por la proximidad del río Ebro y por una geografía que ha favorecido la disolución de la roca a lo largo de miles de años.

Este conjunto subterráneo se integra en el paisaje de las Terres de l’Ebre, una zona reconocida por la diversidad de sus elementos naturales y culturales. La singularidad de las cuevas radica tanto en su origen geológico como en la variedad de estructuras minerales que albergan en su interior. Durante décadas, estas cavidades permanecieron fuera del circuito turístico, hasta que las exploraciones y estudios realizados en la segunda mitad del siglo XX permitieron documentarlas y valorar su potencial patrimonial.

La apertura al público se ha llevado a cabo de forma progresiva y bajo criterios de conservación. El acceso se articula mediante visitas guiadas con recorridos delimitados, lo que permite divulgar el valor del conjunto sin comprometer su equilibrio interno. Este modelo de gestión ha contribuido a consolidar las cuevas como uno de los principales recursos turísticos de Benifallet, integradas en una oferta vinculada al conocimiento del medio natural.

Las cuevas de Benifallet

Las conocidas cuevas de Benifallet forman parte de un sistema compuesto por seis cavidades subterráneas localizadas en el término municipal de Benifallet. Este conjunto está integrado por la Cova Meravelles, la Cova del Dos, la Cova Xafarroques, la Cova Marigot, la Sima del Sifón y la Sima del Cataclismo. De todas ellas, únicamente dos han sido adaptadas para las visitas turísticas, la Cova Meravelles y la Cova del Dos, mediante recorridos guiados de aproximadamente 45 minutos de duración.

La identificación y estudio de estas cavidades se inició a finales de la década de 1960, cuando un grupo espeleológico vinculado al Centro Excursionista de Gràcia realizó varias campañas de exploración en la Serra de Cardó durante las primaveras de 1967 y 1968. Estas actuaciones permitieron localizar y documentar diversas cavidades hasta entonces poco conocidas, estableciendo las bases para su posterior acondicionamiento y gestión.

La Cova Meravelles fue la primera en abrirse al público. El 1 de noviembre de 1993 se inauguró una sección de la cavidad preparada para las visitas, con iluminación y señalización específicas. Desde entonces, el espacio ha ido consolidándose dentro de la oferta turística de las Terres de l’Ebre, manteniendo un modelo de acceso controlado que posteriormente se amplió también a la Cova del Dos.

La Cova del Dos presenta un recorrido total de 253 metros y un desnivel de 12 metros, y recibe su nombre por las dos bocas naturales que la comunican con el exterior. En su interior destaca una sala de grandes dimensiones donde se concentran formaciones como columnas y banderolas. La Cova Meravelles, descubierta en 1968, alcanza un desarrollo aproximado de 510 metros y alberga una amplia variedad de concreciones, entre ellas estalactitas, estalagmitas, columnas de gran tamaño, coladas, macarrones, gours y un elevado número de excéntricas.

Las visitas guiadas permiten recorrer las galerías principales, observando la disposición de las salas y los vestigios documentados, mientras se aplican medidas para preservar el entorno y garantizar la seguridad de los visitantes. El conjunto se sitúa a unos tres kilómetros del núcleo urbano de Benifallet, con un acceso sencillo y bien señalizado. Desde 2021, las cuevas están reconocidas como Bien Cultural de Interés Local, una catalogación que refuerza su protección y pone en valor los vestigios y las estructuras conservadas en su interior.