Conocido como la “Ciudad de las Torres”, este es el municipio más extenso de toda la provincia de Sevilla

A 86 kilómetros de Sevilla capital por carretera y asentada en el Valle del Genil, encontramos uno de los lugares más emblemáticos de toda la provincia sevillana. Hablamos de Écija, un municipio que no llega a los 40.000 habitantes y que, sin embargo, se lleva el título de ser el más extenso de Sevilla, con cerca de 979 kilómetros cuadrados de superficie.

Pero más allá de kilómetros y habitantes, la localidad sevillana destaca por su historia y su patrimonio histórico. Algunos la conocen como la “Sartén de Andalucía” por sus elevadas temperaturas, especialmente durante las épocas de verano, mientras que otros prefieren referirse a ella como la “Ciudad de las Torres”.

En total, la ciudad cuenta con once torres de estilo barroco pertenecientes a sus iglesias y conventos repartidos por su casco histórico. Estas son las Gemelas, la torre de Santo Domingo, la de la Victoria, la de San Gil, la de Santa Ana, la de Santa María, la de los Marroquíes, la de Santiago, la de Santa Cruz, la del Carmen y la de San Juan.

Algunas de las más destacadas son la torre de San Gil que, con sus 55 metros de altura, es la más alta de la ciudad; la de Santa María, que recuerda visualmente a la Giralda y es la que más campanas posee; o la de Santiago, asociada a uno de los templos más valiosos de la ciudad, declarado Bien de Interés Cultural.

Un valioso patrimonio monumental

Más allá de sus torres, Écija tiene auténticas joyas patrimoniales, como la Amazona herida, una escultura romana del siglo II d. C. que se conserva en la exposición arqueológica del Museo Histórico Municipal, ubicado en el palacio de Benamejí. Se trata de una pieza excepcional, ya que solo existen cuatro representaciones de esta obra en el mundo; las otras están en Nueva York, Berlín y Copenhague.

Otro de los imprescindibles es el Palacio de los Marqueses de Peñaflor, uno de los máximos exponentes de la arquitectura civil barroca andaluza, cuya fachada destaca por un espectacular balcón de casi 60 metros de longitud, el más largo de toda Europa. El legado de la antigua Roma también está visible en distintos rincones del centro, como el estanque romano del siglo I a. C., situado en la plaza de España.

El centro histórico gira precisamente en torno a esta plaza, conocida popularmente como El Salón, donde también se encuentran el Ayuntamiento y las iglesias de San Francisco y Santa Bárbara. En sus alrededores se concentran otros edificios de gran valor histórico y arquitectónico, como la Casa del Gremio de la Seda, las antiguas Carnicerías Reales y la portada palaciega del antiguo convento de las Teresas.